WWE celebró este domingo una nueva edición de Clash in Italy, un Premium Live Event que contó con cinco combates, cuatro de ellos con campeonatos en juego, incluyendo los dos títulos máximos de la compañía. Antes del inicio oficial del show, el Countdown presentó entrevistas exclusivas con varias de las principales superestrellas que protagonizaron la velada.
Durante el programa previo, Cody Rhodes habló sobre las consecuencias emocionales que dejó el punt kick recibido por Randy Orton tras WrestleMania 42. El campeón aseguró que, pese a todo, logró levantarse y regresar al backstage demostrando que seguía siendo el rostro principal de la empresa. También destacó la importancia de recuperarse junto a su familia y señaló que se considera el “quarterback” de WWE, siguiendo el ejemplo de John Cena.
Por su parte, Becky Lynch repasó su regreso al Campeonato Intercontinental Femenino y cargó contra Sol Ruca, a quien calificó como una novata que todavía no estaba preparada para enfrentar a la mejor luchadora de la historia. La irlandesa defendió además sus polémicas acciones recientes y sostuvo que debería ser considerada una heroína por haber protegido a la árbitra Jessika Carr.
Jacob Fatu también dejó un mensaje antes de su combate estelar, prometiendo acabar con el imperio de Roman Reigns y proclamándose como el gladiador destinado a derribarlo. Mientras tanto, Paul Heyman defendió a Brock Lesnar y aseguró que una derrota en WrestleMania 42 no podía borrar más de dos décadas de dominio de “The Beast”.
Gunther, en otra de las entrevistas destacadas, explicó las razones detrás de su obsesión por destronar a Cody Rhodes. El austríaco recordó sus derrotas previas ante el campeón, pero dejó claro que no tenía dudas sobre sus capacidades y afirmó que era superior a Rhodes. Más tarde, Cody respondió reconociendo el peligro que representaba “The Ring General”, aunque aseguró que necesitaba derrotarlo más de lo que Gunther necesitaba vencerlo a él.
Ya con Triple H repasando la cartelera en backstage, comenzó oficialmente WWE Clash in Italy.
Cody Rhodes sobrevivió a Gunther y retuvo el Campeonato Indiscutido de WWE
El primer combate de la noche enfrentó a Cody Rhodes y Gunther por el Campeonato Indiscutido de WWE.
La lucha comenzó con un intenso intercambio técnico que rápidamente dio paso a la potencia física del austríaco. Gunther castigó duramente al campeón con sus característicos chops y llegó a ponerlo en serios problemas mediante varias llaves de sumisión.
Rhodes respondió con un pedigree y posteriormente con un Cross Rhodes que estuvo cerca de darle la victoria. Gunther, sin embargo, reaccionó con una powerbomb y un sleeperhold que dejó al campeón al borde de la inconsciencia.
En los momentos finales, Cody logró escapar de otro intento de sumisión y conectó un Cody Cutter seguido de un nuevo Cross Rhodes. Aunque la pierna de Gunther había quedado bajo la cuerda inferior, Rhodes la levantó antes de que el árbitro completara el conteo.
De esta manera, Cody Rhodes consiguió la cuenta de tres y retuvo el Campeonato Indiscutido de WWE. Tras el combate, un enfurecido Gunther discutió con el árbitro antes de retirarse hacia backstage.
Rhea Ripley resistió ante Jade Cargill y conservó el título femenino
La siguiente defensa titular tuvo a Rhea Ripley enfrentando a Jade Cargill por el Campeonato de Mujeres de WWE.
La retadora dominó amplios tramos del combate gracias a su impresionante fuerza física, llegando incluso a burlarse de la campeona con varias flexiones en medio de la pelea. Ripley respondió con su agresividad habitual y logró equilibrar las acciones tras varios ataques desde ringside.
La lucha se volvió aún más caótica cuando Michin y B-Fab aparecieron para distraer a la campeona. La situación derivó en la sorpresiva aparición de Charlotte Flair, quien atacó a ambas mujeres desde la barrera del público.
La interferencia terminó siendo decisiva. Jade estuvo muy cerca de conquistar el campeonato tras aplicar un Jaded, pero Charlotte colocó la pierna de Ripley sobre la cuerda inferior para evitar la derrota.
Aprovechando la oportunidad, la australiana conectó un headbutt seguido de un Riptide definitivo para sellar la cuenta de tres y conservar el Campeonato de Mujeres de WWE.
Brock Lesnar se tomó revancha y derrotó a Oba Femi
Uno de los momentos más esperados de la noche fue el enfrentamiento entre Brock Lesnar y Oba Femi.
Desde antes de sonar la campana, Lesnar atacó brutalmente al nigeriano y le aplicó cuatro F-5 consecutivos. A pesar del castigo, Oba resistió y consiguió responder con un chokeslam y una ofensiva que puso en aprietos a “The Beast”.
El combate continuó con Lesnar enfocándose constantemente en el brazo izquierdo de Femi mediante el Kimura Lock. Tras lanzar al nigeriano sobre la mesa de comentaristas con otro devastador F-5, Brock regresó al ring convencido de que la victoria estaba asegurada.
Sin embargo, Oba volvió a levantarse y respondió con una serie de corner uppercuts. Aun así, Lesnar encontró el momento justo para conectar un séptimo F-5 que finalmente le otorgó la victoria por cuenta de tres.
Tras el combate, Brock celebró su triunfo mientras se burlaba de su rival camino a backstage.
Sol Ruca hizo historia y conquistó el Campeonato Intercontinental
El Campeonato Intercontinental Femenino estuvo en juego cuando Becky Lynch defendió el cinturón frente a Sol Ruca.
La campeona intentó imponer experiencia desde el inicio, pero la agilidad de la retadora complicó constantemente sus planes. Ruca mostró un amplio repertorio ofensivo y obligó a Becky a recurrir a todo tipo de recursos para mantener el control.
La lucha incluyó múltiples intercambios de sumisiones, movimientos desde las alturas y varias cuentas cercanas. Lynch incluso llegó a frustrarse con la labor de la árbitra Jessika Carr debido a la velocidad de los conteos.
En el desenlace, Becky esquivó un springboard 450 Splash y conectó un Man-Handle Slam que parecía definitivo. Sin embargo, Sol resistió y poco después sorprendió a la campeona con un espectacular Sol Snatcher desde el esquinero.
La maniobra resultó suficiente para conseguir la cuenta de tres y convertir a Sol Ruca en la nueva Campeona Intercontinental de Mujeres.
Roman Reigns venció a Jacob Fatu en una guerra tribal
El combate estelar de la noche enfrentó a Roman Reigns y Jacob Fatu en un Combate Tribal por el Campeonato Mundial Peso Pesado.
La rivalidad familiar se hizo evidente desde el primer minuto. Ambos intercambiaron golpes dentro y fuera del cuadrilátero, llevando la acción incluso a las gradas y a distintas zonas del recinto.
Fatu castigó duramente al campeón con headbutts, Running Hip Attacks y su temible Tongan Death Grip, mientras que Reigns respondió utilizando mesas, escaleras metálicas y hasta una caja de herramientas para debilitar la mano izquierda de su rival.
Uno de los momentos más impactantes llegó cuando Roman ejecutó una spear que atravesó una parte de la barrera de seguridad, llevándose por delante a Jacob y a varios miembros del personal.
A pesar del castigo, Fatu siguió resistiendo y estuvo muy cerca de la victoria tras conectar una spear propia y un pop-up samoan drop. Sin embargo, Reigns recurrió a un golpe bajo para recuperar el control.
En la recta final, Roman estrelló la cabeza de su rival contra uno de los esquineros desprotegidos y luego lo atravesó con una spear frente a una mesa apoyada en la esquina. Aunque Jacob volvió a levantarse, una última spear terminó sentenciando el combate.
Roman Reigns obtuvo la cuenta de tres y retuvo el Campeonato Mundial Peso Pesado.
Tras la lucha, The Usos aparecieron para celebrar junto al campeón. Jey colocó el Ula Fala sobre los hombros de Roman y los tres iniciaron la retirada. Mientras tanto, Jacob Fatu dudó entre seguir a su familia o prestar atención a la presencia de Solo Sikoa y MFT en primera fila. Finalmente comenzó a caminar por la rampa mientras Reigns lo observaba desde la parte superior, cerrando así WWE Clash in Italy.
