El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció que convertirá una antigua estación de tranvía ubicada en el barrio de San Cristóbal en una gran plaza pública. El proyecto contempla la recuperación de un predio histórico construido en 1904, que permaneció con distintos usos durante las últimas décadas, y permitirá sumar un nuevo espacio verde para más de 20 mil vecinos.
La iniciativa apunta a revertir el déficit histórico de espacios verdes que presenta esa zona de la Ciudad. La ex estación de tranvías será transformada en un parque que combinará la preservación de su patrimonio arquitectónico con nuevas áreas de recreación, descanso y encuentro para la comunidad.

Como parte de la obra, se conservará el edificio ferroviario de ladrillo, cuya fachada será restaurada e integrada al nuevo espacio público. Además, las estructuras metálicas existentes dentro del predio serán recuperadas y reutilizadas como pérgolas, respetando la identidad histórica del lugar.
El nuevo parque contará con amplias superficies de césped, árboles, arbustos y distintos sectores recreativos. Entre las instalaciones previstas habrá un patio de juegos con piso de caucho, una cancha deportiva, un área de calistenia equipada con postas aeróbicas y un espacio cultural semicubierto destinado a actividades artísticas y exposiciones de esculturas pertenecientes a la Ciudad.
Al presentar el proyecto, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, destacó la importancia de seguir ampliando la infraestructura verde de Buenos Aires.
“De las 100 ciudades más pobladas del mundo, Buenos Aires es la séptima con mayor cantidad de espacios verdes. Pero eso no nos alcanza, seguimos desafiándonos y vamos por más lugares con actividades al aire libre para los porteños”, afirmó.

La intervención abarcará una superficie total de 13.550 metros cuadrados e incluirá la renovación integral del entorno de la manzana. Las tareas comprenderán mejoras en las veredas, accesibilidad, iluminación, seguridad y conectividad peatonal.
El plazo estimado de ejecución será de 14 meses, con finalización prevista para el segundo semestre de 2027.
Esta plaza se sumará a otras obras impulsadas por la Ciudad para incrementar y mejorar los espacios verdes en distintos barrios. En ese marco, también se anunció que en las próximas semanas comenzará la construcción del Parque Ferroviario Villa Urquiza, otro proyecto que recuperará un antiguo predio ferroviario para convertirlo en un espacio público.
La historia de la estación
La estación fue construida en 1904, cuando Buenos Aires tenía poco más de 950 mil habitantes y la red de tranvías superaba los 250 kilómetros de tendido eléctrico, mientras aún coexistían recorridos de tranvías de tracción a sangre que sumaban otros 230 kilómetros.
Ubicada entre las calles Matheu, Alberti, Constitución y la avenida Pavón, la estación pertenecía al Tranvía Metropolitano. Por sus instalaciones circulaban cuatro líneas que conectaban distintos sectores de la ciudad y funcionaban como un importante centro de trasbordo para los vecinos.

Tiempo después, la Compañía de Tranvías Anglo Argentina absorbió al Tramway Metropolitano y la red continuó expandiéndose hasta superar los 800 kilómetros de extensión.
El sistema comenzó a perder protagonismo durante la década de 1940 y, finalmente, en 1963 el tranvía dejó de operar como medio de transporte público en la Ciudad. A partir de entonces, la estación pasó a funcionar como terminal de los trolebuses de las líneas 311 y 312, cuyos recorridos posteriormente dieron origen a las actuales líneas de colectivos 61 y 62, que conectan Puerto Madero, Recoleta, Balvanera, San Cristóbal y San Telmo con los centros de trasbordo de Constitución, Retiro y Once.

En los últimos 60 años, el predio tuvo diversos destinos. Fue utilizado como depósito de utilería y equipos de canales de televisión hasta 2014 y, en la actualidad, sus galpones almacenan materiales y algunas unidades de subte fuera de servicio, además de albergar oficinas administrativas de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE).
Pese al paso del tiempo y a los cambios de uso, la arquitectura de la antigua estación se mantiene como uno de los testimonios más representativos de la historia del transporte porteño y continúa siendo un símbolo del barrio de San Cristóbal. Con esta remodelación, el histórico predio iniciará una nueva etapa, transformándose en un espacio verde destinado al disfrute de los vecinos sin perder el valor patrimonial que lo caracteriza.
