Un ex comisario general de la Policía de Misiones, identificado como Adolfo Miguel González, de 63 años, era intensamente buscado por las autoridades en el marco de una investigación por presuntos delitos contra la integridad sexual de dos hijas de su ex pareja.
La causa se inició luego de una denuncia presentada el viernes por la mañana por la madre de las presuntas víctimas, quien también integraba la fuerza policial. La presentación fue realizada ante la Fiscalía de Instrucción Nº 2 de Posadas.
De acuerdo con la denuncia, una de las niñas, que actualmente tenía 11 años, habría sufrido reiterados episodios de abuso sexual con acceso carnal presuntamente cometidos por González. Los hechos investigados habrían tenido lugar entre 2019 y 2023, período en el que la menor tenía entre cinco y ocho años.
Ese mismo viernes, durante el mediodía, la investigación pasó a manos del Juzgado de Instrucción Nº 2, a cargo del juez Juan Manuel Monte, quien dispuso una orden de detención contra el ex jefe policial.
Ante la posibilidad de que González abandonara el país, también se emitieron alertas a Gendarmería Nacional y a la Dirección Nacional de Migraciones. Los investigadores consideraban que existía riesgo de que el acusado intentara llegar a Paraguay o Brasil, debido a las características geográficas de Misiones y la extensa frontera internacional de la provincia.
Fuentes vinculadas al expediente señalaron que la situación fronteriza representaba una dificultad adicional para localizarlo. En distintos sectores de Misiones existían zonas donde la frontera con Brasil se encontraba prácticamente integrada al área urbana, mientras que hacia Paraguay el río podía ser utilizado para realizar cruces informales.
A esto se sumaba la existencia de pasos fronterizos clandestinos, que constituían otro de los puntos de preocupación para los investigadores. En esos sectores no existían controles ni registros oficiales de las personas que atravesaban la frontera, lo que podía facilitar una eventual fuga.
Mientras avanzaba la búsqueda, efectivos de la Unidad Regional I, integrantes de la División Búsqueda de Prófugos y Evadidos de la Dirección de Investigaciones Complejas y agentes del área de Relaciones Internacionales de la Policía de Misiones participaban del operativo destinado a establecer el paradero del ex comisario general.
Aunque González permanecía prófugo, su defensa había adelantado que el ex policía se presentaría ante las autoridades judiciales. En paralelo, fuentes policiales indicaron que el acusado, quien había sido imputado por abuso sexual con acceso carnal agravado, no registraba antecedentes penales.
La investigación también aguardaba la incorporación de distintos elementos de prueba. Entre ellos se encontraban los resultados de las pericias ginecológicas ordenadas en el expediente.
Además, todavía quedaba pendiente la realización de las Cámaras Gesell a las víctimas, una instancia considerada fundamental dentro de la investigación. Desde el ámbito judicial explicaron que esas entrevistas no se concretarían hasta que González quedara formalmente a disposición de la Justicia.
Las fuentes judiciales señalaron que realizar la Cámara Gesell antes de que el acusado estuviera sometido al proceso podía provocar la nulidad de esa prueba. También explicaron que, una vez que el imputado quedara a disposición judicial, tendría derecho a proponer un perito de parte para intervenir en la instancia correspondiente.
Finalmente, las autoridades provinciales solicitaron la colaboración de la comunidad para intentar localizar al ex comisario general. Ante cualquier información que permitiera determinar su paradero, se pidió comunicarse de inmediato con el 911 o acudir a la comisaría más cercana.
