Boca Juniors consiguió el objetivo de avanzar de ronda en la Copa Sudamericana 2026 tras imponerse en la definición por penales, aunque el rendimiento del equipo volvió a generar preocupación. La derrota durante los 90 minutos frente a un conjunto que marcha en la décima posición de la liga chilena dejó más dudas que certezas para el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena.
El desarrollo del encuentro mostró a un Boca que sufrió durante gran parte del partido y que no consiguió imponer la jerarquía de un plantel repleto de nombres importantes. Sin embargo, entre las actuaciones individuales hubo algunos futbolistas que lograron destacarse.
Uno de los puntos más altos fue Aranda, quien completó un partido de gran nivel y fue considerado el mejor jugador del equipo a lo largo de los 90 minutos. Más allá del penal fallado en la definición, su rendimiento fue sobresaliente y ese error no opacó el trabajo realizado durante el encuentro.

También tuvo una buena actuación Delgado, siempre comprometido con el funcionamiento colectivo, alternando tareas de recuperación y apoyo en la construcción del juego. En el tramo final apareció la jerarquía de Leandro Paredes, mientras que Blanco respondió con un correcto desempeño y convirtió su remate desde el punto penal.
En contrapartida, Villa tuvo una noche para el olvido y fue reemplazado en el único cambio realizado por Arruabarrena durante el tiempo reglamentario. El delantero nunca logró desequilibrar por ninguna de las bandas y prácticamente no inquietó a la defensa rival. Su reemplazante, Flores, ingresó con intensidad y mostró actitud para intentar cambiar el desarrollo del partido.

Entre los rendimientos más cuestionados también aparecieron Miguel Merentiel, el lateral Lozano y la dupla central conformada por Costa y Figal, señalados por ofrecer inseguridad y por cometer errores que, según el análisis, podrían dejar al equipo con un hombre menos en cualquier momento. También hubo críticas para Ascacibar, a quien se le reclamó mayor concentración en su juego.
Otra de las observaciones apuntó al arquero Montero. Si bien atajó un penal en la definición, se consideró que todavía transmite poca seguridad y que, pese a ese aporte, necesitará mejorar en los próximos encuentros. De todos modos, al tratarse apenas de su tercer o cuarto partido, aún mantiene un margen de confianza.

Más allá de la clasificación, el panorama genera inquietud por la exigencia que tendrá Boca en las tres competencias que disputa. La falta de variantes de peso en el banco de suplentes, con nombres como Belmonte, Alarcón y Velasco entre las alternativas, sumada a la ausencia de nuevos refuerzos cuando el mercado de pases está por cerrar, alimenta las dudas sobre la capacidad del plantel para sostener el ritmo competitivo.


Tras el encuentro, el entrenador Rodolfo Arruabarrena fue autocrítico y reconoció que el equipo está lejos del nivel esperado.
“Jugando de esta manera serán pocas las victorias que tengamos. No estamos conformes ni los jugadores ni el cuerpo técnico. Hay una cuestión anímica. Este pasaje nos debe dar el pase, pero se debe mejorar”, expresó el DT.
De esta manera, Boca logró el boleto a la siguiente instancia, aunque el resultado no alcanzó para ocultar las falencias futbolísticas que quedaron expuestas. El desafío ahora será corregir esos aspectos para afrontar un calendario cargado y recuperar la confianza de cara a los próximos compromisos.
