La Prefectura Naval Argentina y la Policía Rural de Bella Vista, en la provincia de Corrientes, desplegaron un amplio operativo conjunto para localizar a dos peones rurales que desaparecieron en aguas del río Paraná.
Los trabajadores fueron identificados por sus apellidos, Ledesma y Salazar, y desde que se perdió contacto con ellos fueron buscados intensamente por las fuerzas de seguridad.
El episodio se produjo en inmediaciones de la isla Ibirapitá, una zona ribereña donde los dos hombres fueron vistos por última vez durante la jornada anterior, mientras desarrollaban sus tareas habituales.
A partir de la desaparición, el operativo se concentró de manera minuciosa tanto en el sector de islas como en las áreas cercanas al punto en el que se registró el último contacto con los trabajadores. Las características del lugar sumaron dificultades a las tareas, debido a que se trató de un área que requirió conocimientos específicos sobre el terreno y sobre el comportamiento de las corrientes del río Paraná.
La Policía y los efectivos de la Prefectura Naval mantuvieron una búsqueda intensa con el objetivo de encontrar algún elemento que permitiera establecer qué ocurrió con Ledesma y Salazar y avanzar en su localización.

Para ampliar el perímetro cubierto y optimizar las tareas de búsqueda y rescate, las fuerzas de seguridad utilizaron la lancha policial L-01, embarcación que encabezó las recorridas realizadas sobre las aguas del Paraná.
El despliegue contó además con la participación de personal especializado de la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica, cuyos integrantes trabajaron de manera coordinada con Prefectura Naval. Al operativo también se sumó la colaboración de un efectivo perteneciente a la Comisaría Segunda de Bella Vista.
Las tareas combinaron el patrullaje fluvial con el reconocimiento terrestre de los sectores considerados de interés para la búsqueda. De esta manera, los equipos intentaron cubrir tanto el río como las zonas de islas y las áreas próximas al lugar donde los peones fueron vistos por última vez.
El operativo comenzó con especial intensidad desde las primeras horas de la mañana, mientras los efectivos avanzaron contrarreloj para intentar obtener algún indicio sobre el paradero de los trabajadores.
La búsqueda se desarrolló bajo la premisa de que cada hora resultaba fundamental para el operativo y que cualquier elemento encontrado en el río o en sus inmediaciones podía convertirse en una pista determinante para localizar a Ledesma y Salazar. Por ese motivo, las fuerzas involucradas mantuvieron el rastrillaje en el área y concentraron sus esfuerzos en los puntos considerados clave dentro de la zona de búsqueda.
