Facundo Jones Huala, referente de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), fue trasladado este lunes a la cárcel federal de Esquel, en la provincia de Chubut, después de que la Justicia intimara al Servicio Penitenciario Federal (SPF) para que cumpliera con la orden de derivación. El dirigente permanece detenido mientras es investigado por su presunta participación en hechos de violencia ocurridos en el sur de la Argentina.
La confirmación del traslado fue realizada por La Gremial de Abogados, que informó que, tras varias semanas de reclamos, finalmente se concretó la derivación de Jones Huala a la unidad penitenciaria de Esquel, lo que le permitirá permanecer más cerca de sus familiares.
La organización sostuvo que “el Servicio Penitenciario Federal (SPF) finalmente decidió abandonar la rebeldía procesal en que se hallaba y obedecer, después de un mes, a la orden del juez federal de Bariloche de trasladar a Facundo a la cárcel de Esquel para seguir allí con la prisión preventiva”.

Además, en el mismo escrito señalaron que la Justicia intimó al SPF y estableció “un plazo improrrogable de 12 horas” para que el director del organismo informara el estado del trámite y las acciones que se estaban llevando adelante para concretar el traslado.
Jones Huala ya había sido extraditado en dos oportunidades a Chile para enfrentar un proceso judicial por el incendio de una propiedad privada y la portación ilegal de un arma de fuego. En ese país fue condenado a nueve años de prisión y posteriormente obtuvo el beneficio de la libertad condicional. Sin embargo, tras la revocación de esa medida, se desconocía su paradero.
Su captura volvió a producirse en 2023 en la localidad rionegrina de El Bolsón. Días después fue nuevamente extraditado a Chile para completar el cumplimiento de la condena impuesta por la Justicia de ese país, hasta que en agosto de 2024 fue expulsado del territorio chileno.
En la causa que actualmente se tramita en la Argentina, Facundo Jones Huala es investigado por su presunta vinculación con distintos hechos violentos atribuidos a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), organización a la que se le adjudican atentados y actos vandálicos cometidos con el objetivo de imponer sus planteos mediante el uso de la violencia.
