La Justicia imputó este lunes por el delito de homicidio culposo a Thiago Nahuel Pocovi, instructor de buceo de la empresa Freediving Patagonia, quien estaba al frente de la embarcación autorizada en la que murió Sofía Devries durante una excursión realizada en febrero de este año en Puerto Madryn.
La audiencia fue programada para las 10.30 y estuvo encabezada por la jueza penal Marcela Alejandra Pérez Bogado. El acusado participó de manera virtual debido a que actualmente reside en la provincia de Buenos Aires.
De acuerdo con la investigación, la joven de 23 años perdió la vida el 16 de febrero mientras participaba de una salida de buceo en aguas profundas. Pocovi, instructor certificado por la Asociación Profesional de Instructores de Buceo (PADI), guiaba a un grupo integrado por siete buceadores con destino al parque subacuático donde se encuentra el ex buque Hu Shun Yu.
La excursión era organizada por la empresa Freediving Patagonia.
Según la hipótesis presentada por el Ministerio Público Fiscal de Chubut, al momento de iniciar la inmersión las condiciones de visibilidad eran extremadamente bajas, lo que impedía que el instructor pudiera mantener una supervisión directa sobre todos los integrantes del grupo. A pesar de esa situación, la actividad continuó.
En ese escenario, Sofía Devries y su pareja, ambos oriundos de la provincia de Buenos Aires, quedaron sin control directo una vez que alcanzaron el fondo. Allí la joven comenzó a presentar signos de malestar, se retiró el regulador y, durante el intento de auxilio realizado por su compañero, quedó sin suministro de aire, lo que provocó su fallecimiento por ahogamiento.
La autopsia confirmó que no existió participación de terceros y determinó que la causa de muerte fue asfixia por sumersión. El cuerpo de la joven fue localizado varios días después, tras un intenso operativo de búsqueda desplegado por la Prefectura Naval en la zona de Punta Cuevas, en aguas del Golfo Nuevo.
La imputación fue presentada por el fiscal Alex Williams y el funcionario Juan Pablo Santos, quienes sostuvieron que el accionar del instructor incumplió los protocolos y las normas de seguridad que regulan la actividad de los instructores de buceo. Por ese motivo, la conducta fue encuadrada provisoriamente como homicidio culposo, figura penal que contempla los casos en los que una persona causa la muerte de otra por imprudencia, negligencia, impericia o por incumplir los deberes de cuidado a su cargo.
Durante la audiencia, la Fiscalía comunicó formalmente al imputado los hechos que se le atribuyen y la calificación legal provisoria. Además, solicitó la apertura formal de la investigación, dando inicio a la etapa prevista por el Código Procesal Penal para profundizar la recolección de pruebas con vistas a una eventual acusación y un futuro juicio oral.
