
Inglaterra derrotó por 3-2 a México en el Estadio Azteca y se clasificó a los cuartos de final del Mundial 2026 tras un encuentro vibrante que tuvo goles, penales, una expulsión y un desenlace cargado de emoción. Con un doblete de Jude Bellingham y un tanto de Harry Kane desde los doce pasos, los dirigidos por Thomas Tuchel dejaron en el camino al seleccionado anfitrión, que luchó hasta el último minuto con los descuentos de Julián Quiñones y Raúl Jiménez.
Luego de una demora de una hora provocada por una tormenta eléctrica, el encuentro ofreció un verdadero espectáculo con cinco goles, intervenciones del VAR, penales y un ritmo frenético.
La clasificación dejó sensaciones encontradas para Inglaterra. Por un lado, celebró el pase a los ocho mejores del torneo y mantuvo intacta la ilusión de pelear por el título con un plantel repleto de figuras de la Premier League. Sin embargo, también quedaron expuestas algunas debilidades que podrían ser aprovechadas en los cuartos de final, donde tendrá un exigente cruce frente a Noruega, un equipo liderado por Martin Odegaard, Erling Haaland, Alexander Sorloth y Antonio Nusa.
Más allá del triunfo, Inglaterra sufrió durante buena parte del partido. México controló largos pasajes del juego, manejó mejor la pelota y generó varias situaciones de peligro. Sin embargo, la diferencia de jerarquía individual terminó inclinando la balanza a favor del conjunto europeo, que golpeó en los momentos justos.
Los ingleses marcaron una diferencia decisiva con dos goles convertidos en apenas 98 segundos, algo que sorprendió a un seleccionado mexicano que llegaba a los octavos de final sin haber recibido goles en el certamen. Más tarde, Kane amplió la ventaja con un penal en una acción aislada.
El equipo británico también mostró capacidad para resistir cuando el partido se volvió adverso. Después de quedarse con diez jugadores por la expulsión de Quansah, soportó la presión del conjunto local, incluso tras el penal convertido por Raúl Jiménez que dejó el marcador 3-2. Inglaterra defendió la ventaja hasta el final, apelando al sacrificio y al orden defensivo para sostener la clasificación.
Del lado mexicano quedó la frustración por no poder superar nuevamente la barrera de los octavos de final en una Copa del Mundo. A pesar de la eliminación, el Tri dejó una imagen positiva al competir de igual a igual frente a una de las grandes potencias del torneo. Su propuesta ofensiva y valiente ilusionó a su público, aunque también quedó en evidencia la necesidad de contar con una mayor cantidad de futbolistas en las principales ligas europeas para dar el salto definitivo.
Para quienes siguieron el partido como neutrales, el cruce entre México e Inglaterra fue uno de los encuentros más atractivos del Mundial. Finalmente, la calidad individual terminó marcando la diferencia y permitió que los Tres Leones avanzaran a la siguiente instancia.
El encuentro comenzó con una hora de retraso debido a una tormenta eléctrica que afectó al Estadio Azteca. Una vez que la pelota empezó a rodar, Inglaterra mostró firmeza para neutralizar el habitual dominio inicial del conjunto mexicano.



A los dos minutos, Declan Rice recibió la primera tarjeta amarilla del partido. Poco después, Jordan Pickford evitó la apertura del marcador con una gran atajada tras un cabezazo de Raúl Jiménez.
Tras la pausa de hidratación, México seguía presionando, pero a los 36 minutos Inglaterra golpeó cuando Bukayo Saka desbordó por la derecha y envió un centro perfecto para que Jude Bellingham marcara de cabeza el 1-0.

Solo dos minutos más tarde llegó otro golpe inglés. Después de una recuperación alta, Harry Kane asistió nuevamente a Bellingham, quien apareció por el centro del área para definir y establecer el 2-0.

Antes del descanso, Julián Quiñones aprovechó un despeje defectuoso de la defensa inglesa y descontó para México, que se fue al entretiempo perdiendo apenas 2-1 pese a haber sido superior en varios tramos del juego.

En el inicio del complemento, Nico O’Reilly estuvo muy cerca del tercero, pero el palo salvó al conjunto local.
A los 54 minutos, Inglaterra sufrió la expulsión de Quansah luego de una dura infracción que, tras la revisión del VAR, fue sancionada con tarjeta roja.
Pese a jugar con un futbolista menos, el equipo europeo consiguió un penal a los 57 minutos luego de que el arquero Rangel derribara a Anthony Gordon dentro del área. Harry Kane ejecutó con potencia y convirtió el 3-1.


México volvió a meterse en partido cuando el VAR sancionó un penal por infracción de Kane sobre Gutiérrez. Raúl Jiménez cambió la ejecución por gol a los 68 minutos y descontó para el 3-2.


En el tramo final, el conjunto local buscó con insistencia el empate, monopolizó la posesión y atacó constantemente, aunque no logró romper el bloque defensivo inglés.
El árbitro adicionó once minutos y, en la última jugada del encuentro, John Stones salvó sobre la línea una acción que pudo haber significado el 3-3.
Con el pitazo final, Inglaterra selló un sufrido triunfo por 3-2, eliminó al anfitrión del Mundial 2026 y aseguró su lugar en los cuartos de final, donde ahora enfrentará a Noruega por un lugar entre los cuatro mejores del torneo.
