Un dramático episodio de violencia generó tensión este sábado en el barrio porteño de Recoleta, donde un hombre armado tomó de rehén a su madre dentro de un departamento situado en la esquina de la avenida Santa Fe y la calle Anchorena.
La situación provocó un importante operativo de seguridad en una zona caracterizada por el intenso movimiento comercial y peatonal. El hombre fue identificado como Rubén Roysen, quien ya había sido denunciado anteriormente por distintos episodios de violencia registrados en el mismo inmueble.
Entre los antecedentes que se conocieron figuraban denuncias por haber efectuado disparos desde su balcón hacia la calle y por arrojar objetos contundentes contra personas que circulaban por la vía pública.
Frente a la emergencia, efectivos de la Policía de la Ciudad y grupos tácticos especiales desplegaron un amplio operativo en el lugar. Los agentes establecieron un perímetro de seguridad para evitar que vecinos y transeúntes se acercaran al edificio y para preservar la integridad de las personas que se encontraban en la zona.
Al mismo tiempo, equipos de negociadores comenzaron a intervenir para intentar establecer un diálogo con el hombre, que permanecía atrincherado en el departamento junto a su madre.
El principal objetivo del operativo era conseguir que Roysen depusiera su actitud y se entregara sin que se produjeran nuevas situaciones de violencia, mientras se buscaba garantizar la integridad física de la mujer que había quedado como rehén.
Según trascendió durante el operativo, el sospechoso ya había sido denunciado en reiteradas ocasiones por protagonizar hechos considerados de extrema violencia. Entre ellos se encontraban los episodios en los que habría disparado hacia transeúntes desde el balcón de la vivienda y arrojado elementos contundentes hacia la vía pública.
Mientras avanzaban las negociaciones, personal de la Policía de la Ciudad y grupos especiales permanecieron apostados en los alrededores del edificio, con el sector cercado y bajo estrictas medidas de seguridad.
Los negociadores continuaban trabajando para destrabar la situación y lograr la rendición del hombre, con el foco puesto en resguardar a la mujer y evitar que el episodio terminara con consecuencias mayores.
