Un estremecedor caso conmocionó a la ciudad de Rosario, donde un joven de 22 años asesinó a su novia, de la misma edad, de una puñalada en el cuello. Horas más tarde, tras dejar mensajes escritos, se dirigió a la casa de una amiga y se suicidó arrojándose desde la terraza del edificio.
De acuerdo con la reconstrucción inicial, el hecho habría ocurrido el jueves por la tarde. Recién en la madrugada del viernes, Valentín Daniel Alcida dejó una carta de despedida en el departamento que compartía con Sophia Civarelli. Luego se trasladó hasta la vivienda de una amiga, ubicada en pleno centro rosarino, donde finalmente se lanzó al vacío.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Carla Ranciari, integrante de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas del Ministerio Público de la Acusación.
El caso tomó notoriedad pública a partir del suicidio de Alcida. Durante la madrugada del viernes, personal del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias lo asistió en la vía pública, en la zona de 3 de Febrero al 1100, donde presentaba convulsiones tras la caída desde altura. Fue trasladado de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde falleció a las 5:40.
Según se pudo establecer, cerca de las 4 de la mañana y antes de arrojarse, el joven llamó al 911 desde la terraza del edificio de su amiga. En esa comunicación afirmó que su novia se había autoapuñalado en el departamento que compartían, ubicado en 3 de Febrero al 2400, en el barrio Lourdes. Luego le pasó el teléfono a su allegada para que continuara con la llamada y, segundos después, se lanzó desde una altura equivalente a un octavo piso.
Al departamento de su amiga había llegado alrededor de las 2 de la madrugada. Ambos subieron a la terraza con la intención de fumar, momento en el que se desencadenó el trágico episodio. La joven testigo, considerada clave para la causa, se encontraba en estado de shock y no pudo declarar ante la Justicia.
En paralelo, cuando la Policía arribó al domicilio donde convivía la pareja, encontró a Sophia Civarelli sobre la cama, con un cuchillo de cocina en una de sus manos y una herida de arma blanca en el cuello. La fiscal Ranciari detalló además que en el lugar se hallaron dos notas escritas por Alcida, en las que sostenía que la joven se había quitado la vida, que él no había logrado salvarla y que tenía la intención de suicidarse.
Otro elemento relevante fue el estado del teléfono de la víctima, que tenía la pantalla astillada, lo que sugiere que pudo haber sido arrojado o dañado previamente.
Tras la recolección de testimonios, peritajes en ambas escenas por parte de la Policía de Investigaciones, análisis de cámaras de seguridad y revisión de los teléfonos celulares, la fiscalía estableció como principal hipótesis la de un femicidio seguido de suicidio. En los dispositivos se detectaron indicios de violencia de género ejercida por el joven hacia la víctima.
Los cuerpos de ambos fueron trasladados al Instituto Médico Legal de Rosario para la realización de las autopsias. En el caso de Sophia Civarelli, se aplicó el protocolo correspondiente a femicidio.
Uno de los puntos que aún se busca esclarecer es la fecha exacta de la muerte de la joven. Si bien en una primera estimación se indicó que habría ocurrido el jueves por la tarde, los investigadores no descartan que el deceso se haya producido con anterioridad.

