La provincia de Chubut aprobó por amplia mayoría una ley que restringe el uso de teléfonos celulares en las aulas de establecimientos educativos públicos y privados de los niveles Inicial, Primario y Secundario. La iniciativa fue sancionada el jueves y convierte al distrito patagónico en una nueva jurisdicción argentina en avanzar con regulaciones sobre el uso de dispositivos móviles dentro de las escuelas.
La medida alcanza tanto a los alumnos como a los docentes y establece diferentes criterios según el nivel educativo.
En el caso de la educación secundaria, la normativa dispone que los celulares solo podrán utilizarse con fines pedagógicos y siempre que exista una planificación previa por parte del docente responsable de la actividad.
Además, la ley contempla excepciones para aquellos estudiantes que necesiten utilizar el teléfono por cuestiones vinculadas a la salud o a procesos específicos de aprendizaje.
El proyecto fue impulsado por el presidente del bloque Arriba Chubut, Juan Pais, quien sostuvo que existen evidencias que demuestran los efectos negativos del uso de celulares dentro de las aulas. Según argumentó, diversos estudios indican que estos dispositivos afectan tanto el aprendizaje como la salud de niños y adolescentes.
“El uso de estos dispositivos móviles por parte de los niños en las aulas atenta contra el aprendizaje, contra la atención y contra el desarrollo cognitivo. Los cerebros de los chicos que cursan en las escuelas primarias y secundarias están en formación, están en pleno desarrollo”, advirtió el legislador durante el debate.
Asimismo, Pais remarcó que “la Sociedad Argentina de Pediatría se ha manifestado y ha dicho que el uso excesivo de teléfonos móviles genera alteraciones de sueños, problemas visuales, obesidad, ansiedad y depresión”, y señaló que esas conclusiones también fueron ratificadas por el CONICET.
En ese contexto, recordó que Argentina encabezó en 2022 un ranking relacionado con la distracción causada por el uso de dispositivos móviles. Según indicó, esa situación tuvo consecuencias en el rendimiento académico, al señalar que el 74% de los evaluados no logró superar los niveles básicos de conocimientos en matemáticas.
“Este proyecto de ley le devuelve al docente la autoridad, porque no se trata de una limitación estricta ni definitiva, sino que es el docente quien puede disponer cuándo se utilizan estos dispositivos exclusivamente con fines pedagógicos”, explicó.
Por último, el legislador destacó que la restricción del uso de celulares en las aulas se enmarca en una tendencia que ya fue adoptada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, otras ocho provincias argentinas y países como Dinamarca, Noruega, Francia y Países Bajos.
