La Legislatura de Santa Fe dispuso la suspensión de la fiscal María Verónica Ballari por un período de tres meses y sin percepción de haberes, a raíz de su intervención en una causa por violencia de género que tuvo como desenlace el asesinato de Ailén Oggero en la ciudad de Rosario.
La medida disciplinaria está relacionada con el desempeño de la funcionaria judicial en la investigación que involucraba a la enfermera de 32 años, quien había denunciado reiterados episodios de violencia por parte de su ex pareja antes de ser asesinada a balazos.
De acuerdo con lo expuesto por los legisladores santafesinos, las presentaciones realizadas por Oggero describían situaciones de extrema gravedad que requerían una respuesta más rápida y efectiva por parte del sistema judicial.
Tras conocerse la sanción, Ballari cuestionó la decisión adoptada por la Legislatura. “Demuestra una vez más que los fiscales no pueden estar bajo control político”, expresó la funcionaria. Además, sostuvo: “Responsabilizan a una fiscal por un femicidio que no ocurrió, porque está demostrado que la ex pareja de Ailén Oggero no fue quien la mató”.
A ese planteo también se sumó su abogado defensor, Gustavo Franceschetti, quien confirmó que presentará recursos ante la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe y posteriormente ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para intentar revertir la resolución.
Mientras tanto, la investigación por el asesinato continúa sin avances relevantes. Luego del femicidio, Omill fue detenido e imputado por la propia Ballari por delitos vinculados a la violencia de género ejercida contra la víctima, aunque no fue acusado por el homicidio. Meses más tarde, en marzo de ese año, recibió una condena de cuatro años y seis meses de prisión mediante un juicio abreviado por esos hechos.
En cuanto al esclarecimiento del crimen, la causa permanece prácticamente paralizada debido a que la Justicia aún no logró determinar quién fue el responsable del asesinato. Entre las hipótesis que se mantienen abiertas figura la posibilidad de que Omill haya cometido el crimen, aunque también se analiza la existencia de un instigador y un ejecutor distintos.
