Un insólito episodio ocurrió en un barrio del departamento de Rawson, en la provincia de San Juan, donde un hombre terminó bajo investigación luego de robar una cámara de seguridad y colocarla en una de las habitaciones de su propia vivienda. Lo que no advirtió fue que el dispositivo continuaba conectado a la aplicación del propietario original, quien pudo observar en vivo las imágenes que captaba.
El caso comenzó cuando un hombre denunció que desconocidos habían ingresado a su domicilio y sustrajeron una cámara de seguridad marca “IMOU Bullet”, que se encontraba instalada en el frente de su vivienda. A partir de la denuncia se inició una investigación para intentar determinar quién se había llevado el dispositivo y dónde se encontraba.
El damnificado todavía conservaba el código de acceso temporal a la aplicación desde la cual monitoreaba la cámara. Esa situación le permitió volver a conectarse al sistema y acceder en tiempo real a las imágenes que transmitía el dispositivo.
De esa manera, el propietario descubrió que la cámara había terminado dentro de una vivienda y que desde allí registraba una habitación. Durante el monitoreo pudo observar a un hombre mientras manipulaba distintos objetos, entre ellos celulares, computadoras y otros elementos.
Ante esa situación, el damnificado realizó una denuncia en la Subcomisaría Ansilta. Los investigadores utilizaron la información obtenida a partir de la conexión de la cámara para reconstruir la ubicación en la que se encontraba el dispositivo y avanzar con el procedimiento correspondiente.
La pesquisa condujo hasta una vivienda ubicada en el barrio Alameda. Hasta ese lugar se trasladaron efectivos policiales para realizar un allanamiento y verificar si la cámara robada se encontraba en el domicilio señalado.
Durante el operativo, los agentes encontraron el dispositivo dentro de una de las habitaciones. La cámara continuaba conectada y transmitiendo las imágenes del interior de la vivienda, tal como había advertido previamente el propietario.
Además del dispositivo sustraído, los policías localizaron en el domicilio un arma de fabricación casera de aire comprimido.
Sin embargo, el principal sospechoso no se encontraba en la vivienda cuando se concretó el allanamiento. El hombre fue identificado como Carlos Esteban Butierres, quien quedó vinculado a la investigación y pasó a tener un pedido de captura.
El insólito caso quedó así bajo investigación policial y judicial, luego de que el dispositivo sustraído terminara convirtiéndose en una herramienta clave para identificar el lugar donde se encontraba y avanzar sobre el presunto autor del robo.
