Cinco peregrinas que se dirigían hacia la Catedral Basílica de Salta fueron atropelladas durante la madrugada de este domingo por un motociclista que circulaba alcoholizado. El accidente se produjo mientras las mujeres avanzaban hacia la capital salteña para participar de la tradicional Peregrinación del Milagro.
El hecho ocurrió cerca de las 5 sobre la Ruta Nacional 9, a la altura de la central térmica Termo Andes, en el departamento de General Güemes. Las cinco mujeres habían partido desde Apolinario Saravia y avanzaban en un grupo reducido rumbo a la ciudad de Salta.
Como consecuencia del impacto, dos de las peregrinas fueron trasladadas al hospital Joaquín Castellanos de General Güemes, donde recibieron atención médica. Las otras tres mujeres fueron derivadas al hospital San Bernardo de Salta para ser asistidas por las lesiones que habían sufrido en el accidente.
Las cinco peregrinas se encontraban fuera de peligro luego de recibir atención médica. Los profesionales evaluaron las lesiones provocadas por el impacto y las mujeres permanecieron bajo asistencia sanitaria.
Luego del accidente, el conductor de la motocicleta fue sometido a un control de alcoholemia. El test registró 0,53 gramos de alcohol por litro de sangre, resultado que confirmó que circulaba con presencia de alcohol al momento del siniestro.
Después de conocerse el resultado, el motociclista quedó detenido y fue puesto a disposición de la Justicia. La investigación deberá establecer las circunstancias en las que se produjo el atropello y determinar las responsabilidades correspondientes.
Las cinco mujeres formaban parte del amplio movimiento de peregrinos que durante estos días recorrían distintos sectores de la provincia de Salta para participar de las celebraciones religiosas en honor a los santos patronos.
Los peregrinos que participaban de estas movilizaciones solían recorrer largas distancias a pie. Para llegar hasta la capital salteña, transitaban por diferentes rutas provinciales y nacionales, lo que implicaba compartir esos caminos con vehículos particulares, motocicletas y otros medios de transporte.
En ese contexto, durante este año las autoridades habían implementado una aplicación destinada a registrar los recorridos de los peregrinos y facilitar información sobre los diferentes puntos de asistencia disponibles a lo largo de los trayectos.
Sin embargo, las cinco mujeres que fueron atropelladas no aparecían registradas en ese sistema, debido a que habían comenzado el recorrido de manera independiente. Como consecuencia de esa situación, tampoco contaban con el esquema preventivo de acompañamiento policial que se había establecido para los grupos de peregrinos que transitaban por las rutas.
El accidente volvió a poner el foco en las medidas de seguridad necesarias durante las jornadas de peregrinación, especialmente en los sectores donde los caminantes compartían las rutas con vehículos.
Tras el episodio, las autoridades recomendaron extremar las precauciones tanto a las personas que participaban de la peregrinación como a los conductores que circulaban por las zonas utilizadas por los peregrinos para llegar hasta la capital salteña.
