Pablo “Bebote” Álvarez, quien durante años fue uno de los principales referentes de la barra brava de Independiente, fue detenido este viernes por efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina.
El exjefe de la barra del club de Avellaneda quedó involucrado en una investigación por narcotráfico internacional. De acuerdo con la pesquisa, habría integrado una organización dedicada al tráfico de drogas de diseño desde España y al ingreso de cocaína proveniente de Bolivia.
La detención fue confirmada por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, quien informó el operativo a través de sus redes sociales. Álvarez quedó a disposición de la Justicia en el marco de una causa que investigaba una estructura dedicada al tráfico y distribución de estupefacientes.
“BEBOTE ÁLVAREZ, PRESO. Con el DFI de la Policía Federal Argentina detuvimos al histórico jefe de la barra de Independiente, ‘Bebote’ Álvarez, acusado de integrar una organización narcocriminal que traficaba drogas de diseño desde España e ingresaba cocaína desde Bolivia”, señaló Monteoliva en su publicación.

La funcionaria concluyó el mensaje con una referencia a la trayectoria de Álvarez al frente de la barra de Independiente: “Final del partido para Bebote. El que las hace, las paga”.
Cinco allanamientos por la causa
La captura de Álvarez se produjo como parte de un operativo que incluyó cinco allanamientos en distintos puntos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires y la provincia de Salta.
Los procedimientos fueron ordenados por el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N.º 2, a cargo del juez Pablo Yadarola, con la intervención de la Secretaría N.º 3, encabezada por el doctor Damián Mazzucco.
La investigación había comenzado luego de que se detectaran aproximadamente 12 litros de éxtasis líquido en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza. La sustancia había sido ocultada dentro de envases de aceite que habían llegado desde Barcelona, España.
A partir de ese hallazgo, los investigadores profundizaron las tareas y lograron avanzar sobre una presunta estructura criminal dedicada al tráfico internacional de drogas.
Como parte de una primera etapa de la pesquisa se realizaron 27 allanamientos en las provincias de Buenos Aires y Salta. Los operativos permitieron detener a 11 personas que, según la investigación, integraban la organización.
Además, durante esos procedimientos fueron secuestrados estupefacientes, dinero en distintas divisas, vehículos y dispositivos tecnológicos considerados de interés para la causa.
El análisis de celulares permitió avanzar sobre la organización
Con posterioridad a los primeros procedimientos, los investigadores realizaron peritajes sobre los teléfonos celulares y analizaron la documentación secuestrada.
Ese trabajo permitió profundizar las líneas de investigación, identificar a nuevos presuntos integrantes y colaboradores de la organización y reconstruir movimientos financieros relacionados con la estructura.
También se pudieron establecer tareas vinculadas con la logística del grupo y diferentes conexiones con sus principales referentes.
En ese contexto, los investigadores determinaron la presunta vinculación de “Bebote” Álvarez con la organización narcocriminal. A partir de esos elementos, la Justicia dispuso su detención y ordenó nuevos allanamientos para continuar con la investigación y avanzar sobre otros integrantes de la estructura.
Según se informó, la Policía Federal había desarrollado distintos procedimientos destinados a desarticular una organización que enviaba sustancias como MDMA, metanfetaminas y cocaína hacia diferentes países de Europa.
La pesquisa también había detectado ramificaciones y circuitos de distribución de estupefacientes dentro del territorio argentino.
Los antecedentes de “Bebote” Álvarez
Pablo “Bebote” Álvarez fue durante años una de las figuras más reconocidas de la barra brava de Independiente y había quedado involucrado en distintas causas judiciales relacionadas con su actividad vinculada al club.

Entre sus antecedentes se encontraba una condena a tres años y medio de prisión por la tentativa de extorsión contra Ariel Holan, quien se desempeñaba como entrenador de Independiente. Ese episodio había ocurrido en 2017.
La nueva detención de Álvarez quedó encuadrada en una investigación por narcotráfico internacional y correspondió a una causa diferente de los expedientes judiciales que anteriormente lo habían tenido como protagonista por hechos vinculados con el fútbol.
