El principal sospechoso por el crimen de Leonel Ortiz, el niño de 7 años que murió luego de recibir un disparo durante un tiroteo en Mendoza, fue detenido este martes tras varias horas de búsqueda. El menor había quedado en medio de un ataque en el que los agresores buscaban a su hermano.
El hecho había ocurrido durante la noche del lunes en una vivienda del barrio Junín, en Las Heras. En ese lugar, Leonel había quedado expuesto a la balacera y recibió un impacto de bala. A pesar de que había sido trasladado hasta el Hospital Carrillo, ubicado en el centro de salud de la zona, los médicos habían informado que el niño había fallecido.
Tras el ataque, personal de la Dirección de Investigaciones había trabajado durante la noche para identificar al presunto responsable de los disparos. Con los elementos reunidos y las declaraciones obtenidas en el lugar, la Fiscalía había dispuesto la captura del principal sospechoso.
La Policía de Mendoza había logrado finalmente detener al acusado durante la mañana de este martes en el barrio San Martín, menos de 12 horas después de que hubiera sido identificado. El procedimiento había permitido poner fin a la búsqueda que se había extendido durante toda la madrugada.

El detenido había sido identificado como Cristian Alejandro Cabrera, de 49 años. Según se había informado, el hombre contaba con antecedentes penales y varias condenas.
Mientras tanto, la investigación había continuado bajo las directivas de la Fiscalía interviniente. El objetivo de las autoridades había sido establecer el grado de participación de cada una de las personas involucradas y dar con los otros implicados en el ataque.
En un primer momento, los investigadores habían considerado que el episodio podía estar relacionado con una disputa narco. Sin embargo, los familiares de Leonel habían sostenido otra hipótesis y habían señalado que el ataque se había producido en el marco de una presunta acusación por robo.
Valeria, hermana de la víctima, había relatado cómo se había desarrollado el episodio y había explicado que el conflicto había comenzado durante la mañana y que los agresores habían regresado por la noche.
Según su relato, su hermano se encontraba dentro de la vivienda cuando se produjo el ataque. La mujer había contado que los agresores habían disparado contra todos los presentes y que Leonel no había conseguido esconderse.
En ese momento, el niño había estado junto a su cuñada y su madre. La familiar había explicado que la situación había generado una fuerte conmoción entre quienes se encontraban dentro de la casa.
Valeria también había señalado que el origen del conflicto había estado relacionado con un supuesto robo y había aclarado que su hermano, a quien los atacantes buscaban, no había sido quien había cometido el hecho.
“Toda la bronca fue por un robo, por mi hermano, pero mi hermano no fue. Ellos querían que mi hermano se fuera del barrio”, había remarcado la mujer al referirse al motivo que, según la familia, había desencadenado el ataque.
