Un grupo de trabajadores despedidos de diferentes empresas protagonizó esta noche una protesta sobre la Autopista Panamericana, en ambos sentidos, lo que derivó en un fuerte colapso vehicular durante la hora pico y extensas demoras para miles de automovilistas.
El inicio de la movilización se dio con la concentración de los manifestantes en las inmediaciones de la planta de Fate, la firma del sector neumáticos ubicada en San Fernando que había cerrado sus puertas a mediados de febrero. Desde ese punto, los trabajadores se desplazaron hasta la intersección de Panamericana y Uruguay, en el acceso a Tigre, donde ya los esperaban empleados de Georgalos y Lustramax, compañías que atraviesan distintas situaciones de crisis.
En un comienzo, la protesta ocupó un carril en sentido hacia provincia, pero con el correr de los minutos se sumaron familiares de los trabajadores, lo que llevó a la intervención de fuerzas de seguridad. La Policía y Gendarmería decidieron entonces cortar completamente la circulación en ambos sentidos de la autopista, provocando un escenario de caos vehicular en plena hora pico. Según fuentes oficiales, las filas de autos llegaron a extenderse por hasta seis kilómetros. Hacia las 21 horas, el piquete comenzó a levantarse de manera progresiva.
En paralelo, los trabajadores de Fate advirtieron que continuarán dentro de la planta en defensa de sus puestos laborales, aun cuando existe la posibilidad de que la Justicia de San Isidro ordene un desalojo en los próximos días.
Por otra parte, en Lustramax se registró una importante ola de despidos que incluso alcanzó a delegados gremiales. En el caso de Georgalos, también se informaron cesantías, además de recortes salariales y la implementación de suspensiones rotativas que afectan a parte del personal.
