El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°25 condenó a prisión perpetua a Cristian Gabriel García por el femicidio de su pareja, Mariel Jiménez, crimen ocurrido en mayo de 2024 en el barrio porteño de Villa Lugano. Durante la investigación se comprobó que el acusado asesinó a la joven y posteriormente abandonó su cuerpo en un centro de salud.
Los jueces Hugo Navarro, Marcelo Bartomeu Romero y Gustavo Alterini consideraron a García responsable del delito de homicidio doblemente agravado, tanto por haber sido cometido contra una persona con la que mantenía una relación de pareja como por tratarse de un hecho perpetrado contra una mujer en un contexto de violencia de género.
Además, los magistrados Hugo Navarro y Gustavo Alterini lo declararon culpable del delito de desobediencia a funcionario público, debido a que al momento del femicidio pesaba sobre él una orden judicial que le prohibía acercarse a la víctima.
La sentencia coincidió con el pedido realizado la semana anterior por la fiscal María Luisa Piqué, quien se desempeñó de manera interina al frente de la Fiscalía N°18 ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional.
Asimismo, el tribunal resolvió poner la sentencia a disposición de la ANSES para que pueda iniciarse el trámite correspondiente a la reparación económica destinada a la hija de Mariel Jiménez, conforme a lo establecido por la Ley N° 27.452, conocida como Ley Brisa, que contempla un régimen de asistencia para niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia.
En otro tramo del fallo, los jueces absolvieron a García por los hechos vinculados con abuso sexual y amenazas coactivas que habían sido denunciados previamente por la víctima.
Quedó acreditado que el acusado asfixió a Mariel Jiménez dentro de la vivienda ubicada sobre la calle Nicolás Dezcalzi al 5500 durante la mañana del 24 de mayo de 2024, entre las 6.15 y las 8.15. La investigación determinó que la ató de manos y pies, la colocó sobre una cama y ejerció presión para impedir que pudiera moverse y respirar, provocándole la muerte.
Tras cometer el crimen, García llamó por teléfono a sus hermanos y, según declararon durante el debate oral, les manifestó que “se había mandado una macana”.
Cuando sus familiares llegaron a la vivienda, el condenado trasladó el cuerpo sin vida de Mariel, envuelto en una frazada, hasta el Centro de Salud y Acción Comunitaria N°3, donde lo abandonaron antes de retirarse del lugar. Toda esa secuencia quedó registrada por una cámara del Centro de Monitoreo Urbano de la Policía de la Ciudad.
Para la fiscalía, el expediente reflejó de manera clara las distintas manifestaciones de la violencia de género, destacando su carácter cíclico, la reiteración de episodios violentos y el hecho de que no se trataba de situaciones aisladas.
El Ministerio Público Fiscal también recordó que Mariel Jiménez había denunciado a García en mayo de 2022. En aquel momento se le otorgó un botón antipánico y se dispuso custodia policial, aunque posteriormente el acusado la presionó y la coaccionó para que retirara las denuncias en su contra.
Como consecuencia de esa causa judicial, se había establecido una consigna policial en el domicilio de la víctima y una prohibición de contacto y acercamiento para el imputado. Aunque en octubre de 2023 la fiscalía de instrucción solicitó reforzar esa custodia, pocos días antes del femicidio la comisaría decidió levantarla, por lo que el día del crimen ya no había un efectivo policial asignado a la vigilancia.
