El juicio por el caso conocido como “Osita” concluyó con una condena a 12 años de prisión para un hombre acusado de abusar sexualmente de su hija, en un proceso que se extendió durante ocho años. En su resolución, el magistrado también rechazó los pedidos de excarcelación extraordinaria y prisión domiciliaria presentados por la defensa.
El fallo fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal N°8 de Lomas de Zamora, que encontró culpable al imputado por haber abusado de la menor cuando tenía apenas 4 años. La víctima es conocida públicamente como “Osita”, nombre con el que se preserva su identidad.
El acusado, identificado como J.C. —siglas utilizadas para resguardar a la víctima—, llegó al debate oral imputado por abuso sexual gravemente ultrajante, agravado tanto por la duración de los hechos como por su condición de progenitor.
La sentencia se dio a conocer este martes en los tribunales lomenses. Según indicaron fuentes judiciales, el juez Nicolás Amoroso desestimó los planteos de los abogados defensores, quienes habían solicitado que el acusado continuara en libertad hasta que el fallo quedara firme o, alternativamente, que cumpliera la pena bajo arresto domiciliario.
El hombre, de 36 años, había atravesado la mayor parte del proceso judicial en libertad. Su detención se concretó recién dos semanas antes de la sentencia, luego de que el jurado popular emitiera un veredicto de culpabilidad. Tras conocerse la condena, la defensa adelantó que apelará la decisión.
Durante la audiencia de cesura, la fiscal Marcela Dimundo había solicitado una pena de 11 años de prisión. Por su parte, las abogadas querellantes Samantha Pedrozo, Mariana Graña y Lorena De La Cruz pidieron una condena de 18 años, mientras que la defensa reclamó la pena mínima de 8 años.
Finalmente, el juez Amoroso resolvió fijar la pena en 12 años de cárcel de cumplimiento efectivo.

El caso salió a la luz cuando la madre de la víctima, que actualmente tiene 13 años, recibió una advertencia desde el jardín de infantes al que asistía la niña. Una docente había observado que la menor se orinaba con frecuencia, lo que motivó consultas médicas. Tras acudir a una pediatra y luego a una psicóloga, la niña logró relatar la situación que estaba atravesando.
La denuncia fue radicada hace más de ocho años y el expediente atravesó diversas demoras. Entre ellas, se destacó la suspensión del juicio en octubre pasado debido a la presentación de nuevas pruebas.
Desde el colectivo Todxs Por Osita, que acompañó a la familia durante todo el proceso, denunciaron que la defensa del acusado utilizó distintas estrategias para dilatar el avance de la causa, lo que tuvo un fuerte impacto en la salud emocional de la víctima y su entorno.
El juicio oral comenzó el 30 de marzo y se desarrolló a lo largo de tres jornadas. Durante ese tiempo, familiares, allegados y organizaciones sociales se concentraron en las puertas del edificio judicial para acompañar a la víctima y exigir justicia. Tras varias horas de deliberación, 11 de los 12 integrantes del jurado popular votaron por la culpabilidad del imputado.

Luego de conocida la sentencia, la abogada Samantha Pedrozo expresó en redes sociales: “Hoy comienza una nueva vida para Osita, quien disfruta de su adolescencia y crecerá sabiendo que toda su familia, amigues y abogada hemos luchado a capa y espada por ella, por su verdad, por su historia”.
En el mismo mensaje, agregó: “Y comienza una nueva vida para el abusador, quien gozó de impunidad durante 9 años pero ahora vivirá en las sombras y sin la posibilidad de seguir dañando. Se hizo justicia”.

