Uno de los implicados en el homicidio del policía Diego Fernando Ponce fue detenido luego de ser localizado en un hospital con una herida de arma de fuego, presuntamente sufrida durante el tiroteo ocurrido en Villa Dorrego. Al ser identificado, se confirmó que el sospechoso tenía colocada una tobillera electrónica por cumplir arresto domiciliario.
El hecho se registró en la calle Apipe, entre Obligado y Zufriátegui, cuando el efectivo se encontraba de civil y se dirigía a buscar a su hija de 14 años. En ese momento fue interceptado por cuatro motochorros que intentaron robarle su camioneta Ford EcoSport.
Ante la situación, el policía se identificó como tal y se produjo un enfrentamiento armado. El breve tiroteo provocó la fuga de los delincuentes, aunque Ponce recibió impactos de bala en el tórax, la espalda y el coxis. Fue trasladado a un centro de salud, donde finalmente murió a raíz de las heridas.
En las primeras horas de la investigación, los efectivos tomaron conocimiento del ingreso de un joven identificado como Alexis Lobo al Hospital Paroissien, con una herida de bala en la zona abdominal. El sospechoso aseguró que había sido atacado mientras estaba frente a su domicilio, en la calle Montt al 6167 de Altos de Laferrere, cuando supuestamente pasó una moto con personas disparando.
Sin embargo, tras la intervención policial, el relato quedó rápidamente desmentido. El análisis de cámaras de seguridad y testimonios determinó que el episodio descrito por el herido nunca ocurrió.
Además, se estableció que el joven vestía un pantalón deportivo que coincidía con el utilizado por uno de los involucrados en el ataque contra el policía, según las imágenes obtenidas durante la investigación.
Un dato clave para la causa fue que el acusado contaba con una tobillera electrónica debido a un régimen de arresto domiciliario que no estaba cumpliendo, ya que había salido a participar del intento de robo.
La investigación quedó en manos de la UFI Temática Homicidio junto al Juzgado de Garantías N°5, que ordenaron la detención formal de Lobo, quien permanece fuera de peligro mientras avanza la causa.
Con el avance de la pesquisa, los investigadores lograron identificar a otros tres sospechosos, que continúan prófugos. Están acusados de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, cometido en poblado y en banda, tentativa de robo agravado, criminis causa y portación ilegal de arma de guerra.
