Una intensa búsqueda se mantiene en Catamarca para encontrar a Maira Romina Cabrera, una joven mamá de 27 años que permanece desaparecida desde hacía más de un mes. En el marco de la investigación, la Fiscalía informó que durante los próximos días serían citados a declarar camioneros de distintas provincias, con el objetivo de obtener información que permitiera determinar qué ocurrió con la mujer.
Cabrera fue vista por última vez el 10 de agosto pasado, cuando salió para encontrarse con Eduardo Cejas, quien era su ex pareja y padre de su hija. De acuerdo con lo que relató la madre de la joven, Maira salió de su vivienda únicamente con el celular y la ropa que llevaba puesta.
La denuncia por su desaparición se presentó tres días después de que fuera vista por última vez. Desde entonces, se desplegaron distintos operativos y rastrillajes para intentar localizarla, aunque todos los procedimientos realizados hasta el momento habían tenido resultado negativo.
Dentro de las medidas adoptadas por los investigadores también se tomaron diferentes declaraciones testimoniales. Entre ellas estuvo la del chofer del colectivo en el que había viajado Cabrera.

Según el relato del conductor, la joven descendió en Telarito, donde, de acuerdo con su testimonio, una persona la estaba esperando. Ese dato pasó a formar parte de las distintas líneas que fueron analizadas dentro de la investigación.
Mientras persistían las dudas sobre el paradero de Maira Romina Cabrera y sobre lo sucedido después de su descenso en Telarito, una de las hipótesis que manejaba la Fiscalía estaba relacionada con la posible participación de camioneros que transitaban por la Ruta Nacional 60.
Ante esa posibilidad, fueron citados a declarar en Recreo distintos transportistas que provenían de Mendoza, San Luis, Jujuy y Buenos Aires.
Los camioneros ya habían sido identificados por los investigadores y el objetivo de las declaraciones era reconstruir los recorridos que realizaron, además de establecer si alguno de ellos había observado alguna situación que pudiera aportar información relevante sobre la desaparición de la joven.
Al mismo tiempo, la investigación continuaba con el análisis de distintos elementos que podían ayudar a reconstruir los movimientos de Cabrera. Entre las medidas se encontraban la revisión de cámaras de seguridad, el análisis de llamadas telefónicas, las geolocalizaciones y el impacto de las líneas en las antenas de telefonía.
La causa era investigada de manera conjunta por el fiscal de Instrucción N° 9, Luis Eduardo Córdoba Andreatta, y la fiscal Jorgelina Sobh, quienes continuaban trabajando para establecer qué había ocurrido con Maira Romina Cabrera y determinar su paradero.
