Un hombre de 38 años, que acumulaba 11 antecedentes penales y tenía dos condenas vigentes, fue detenido por efectivos de la Policía de la Ciudad en el barrio porteño de Parque Avellaneda, luego de protagonizar una serie de hechos delictivos en los que utilizó una réplica de ametralladora para amenazar a sus víctimas.
El episodio se inició sobre la calle Garzón al 3800, cuando un vecino se encontraba estacionando su automóvil. En ese momento fue sorprendido por el sospechoso, quien lo amenazó con el arma y le exigió sus pertenencias.
El delincuente consiguió apoderarse de un teléfono celular y de un reloj pulsera antes de escapar del lugar. Sin embargo, poco después intentó concretar otro robo contra una segunda persona.
Esta vez, la situación tomó un rumbo diferente. El hombre al que intentó asaltar se identificó como integrante de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), por lo que el sospechoso terminó desistiendo y huyó.
Mientras escapaba, un vecino se comunicó con el 911 para alertar a las autoridades. Según informó, el acusado había ingresado a una vivienda ubicada sobre la calle Laguna al 9000, donde aparentemente buscaba esconderse de los efectivos que comenzaban a desplegar el operativo.
A partir de ese aviso, agentes de la Comisaría Vecinal 9C de la Policía de la Ciudad se trasladaron hasta el domicilio señalado. Una vez en el inmueble, los policías ingresaron y encontraron al sospechoso en el comedor.
Los efectivos procedieron a detenerlo y, durante el procedimiento, recuperaron el teléfono celular que había sido robado minutos antes. Además, secuestraron la réplica de ametralladora que el hombre había utilizado para amenazar a las víctimas durante el asalto.
Una vez que fue identificado, los investigadores comprobaron que el detenido contaba con un extenso historial delictivo. De acuerdo con la información policial, registraba 11 antecedentes desde 2018.
Entre los hechos por los que había sido registrado figuraban causas por robo, tentativa de robo, hurto, lesiones, encubrimiento y atentado y resistencia contra la autoridad, entre otros delitos.
La situación judicial del hombre también era compleja. Según la información aportada por las autoridades, tenía dos condenas vigentes, dictadas en 2019 y 2022. Además, contaba con un procesamiento con prisión preventiva que permanecía vigente desde 2023.
El caso volvió a poner el foco sobre la utilización de armas de utilería o réplicas durante hechos delictivos, debido a que estos elementos pueden ser utilizados para intimidar a las víctimas aunque no se trate de armas de fuego reales.

Un antecedente similar se había registrado en junio de este año en el barrio porteño de Villa del Parque, donde un delincuente había intentado asaltar una dietética utilizando un arma de utilería.
Aquel episodio ocurrió en un comercio situado sobre la avenida Nazca al 1500 y quedó registrado por las cámaras de seguridad del establecimiento.
Según se había informado sobre ese caso, el sospechoso ingresó al local, saludó a la encargada y luego sacó una pistola de su campera para amenazarla. Durante el asalto, le había advertido: “Te pego un tiro, quedate ahí”.
La mujer, sin embargo, se resistió al robo y comenzó a gritar. Ante esa reacción, el delincuente escapó del comercio sin conseguir concretar el asalto.
Después de la fuga, efectivos de la Policía de la Ciudad desplegaron un operativo en la zona y finalmente lograron detener al sospechoso.
