La denuncia por el supuesto robo de un remis rural en Estación Chapadmalal, partido de General Pueyrredón, terminó derivando en una investigación contra el propio denunciante. El hombre, de 57 años, había asegurado que tres delincuentes lo habían interceptado y le habían sustraído el vehículo, pero con el avance de las averiguaciones reconoció que el hecho nunca había ocurrido.
Según se estableció durante la investigación, el hombre le había prestado el auto a su hijo y, después de mantener una discusión familiar, decidió denunciar un supuesto asalto. La presentación generó un operativo policial destinado a localizar el vehículo y determinar quiénes habían participado del presunto robo.
El episodio comenzó durante la madrugada del viernes, cuando el hombre se presentó ante la Policía y relató que había sido interceptado por tres personas en la zona de las calles 5 y 32, en Estación Chapadmalal. De acuerdo con su primera declaración, los individuos le habían quitado el automóvil que utilizaba para trabajar como remisero rural.
El vehículo denunciado era un Fiat Siena de color gris. Además, el hombre había indicado que dentro del automóvil había quedado un teléfono celular. Con esos datos, los investigadores pusieron en marcha las primeras medidas para encontrar el rodado y reconstruir lo ocurrido.
A partir de la denuncia, efectivos del Destacamento Estación Chapadmalal, con colaboración del Grupo Técnico Operativo de la Comisaría Octava, comenzaron a reunir información sobre el supuesto asalto.
Las tareas incluyeron el relevamiento de cámaras de seguridad, recorridas por el sector señalado y consultas con vecinos que pudieran haber observado movimientos compatibles con el relato del denunciante.

Sin embargo, los resultados de esas medidas no coincidieron con la versión presentada inicialmente. Los investigadores no encontraron registros de video que mostraran el supuesto robo ni testimonios que permitieran confirmar que tres personas habían atacado al hombre en ese lugar.
Tampoco surgieron elementos que permitieran acreditar la presencia del Fiat Siena durante el supuesto asalto o algún episodio de violencia relacionado con la denuncia.
La falta de evidencias llevó a los investigadores a revisar con mayor profundidad los movimientos del vehículo y las circunstancias que rodearon la presentación policial. De esta manera, el foco de la pesquisa comenzó a desplazarse del supuesto robo hacia las personas que habían tenido acceso al automóvil antes de la denuncia.
En ese contexto aparecieron inconsistencias en el relato inicial del hombre. Por ese motivo, fue citado nuevamente para ampliar su declaración y explicar algunos aspectos que no coincidían con los elementos reunidos durante la investigación.
Finalmente, en presencia de un testigo, el denunciante habría reconocido que el robo no había existido. De acuerdo con la información reunida en la causa, el supuesto asalto había sido inventado luego de la discusión que mantuvo con su hijo, a quien previamente le había prestado el vehículo.
La confesión modificó por completo el rumbo del expediente. La búsqueda de los tres supuestos delincuentes quedó sin efecto y la investigación que se había iniciado por un presunto robo automotor pasó a centrarse en la conducta del hombre que había realizado la denuncia.
A partir de esta situación, intervino la Oficina de Delitos Contra la Propiedad Automotor (ODEPA). Además, el fiscal Eduardo Layus dispuso desestimar las actuaciones vinculadas con el supuesto robo del Fiat Siena, debido a que las averiguaciones determinaron que el hecho denunciado no había ocurrido.
En paralelo, la fiscal Eleonora Taddeo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 10, ordenó iniciar actuaciones contra el hombre por falsa denuncia y tentativa de estafa.

La nueva investigación buscará establecer el alcance de la responsabilidad penal del denunciante, luego de que su presentación activara recursos policiales, relevamientos de cámaras, recorridas y otras tareas destinadas a esclarecer un robo que finalmente no había sucedido.
Ahora, la Justicia deberá determinar las circunstancias que rodearon la falsa denuncia y precisar qué ocurrió con el automóvil después de la discusión familiar que terminó dando origen a una investigación que comenzó como un supuesto asalto y terminó con el propio denunciante bajo la lupa.
