La Ciudad de Buenos Aires había desplegado un importante operativo preventivo en las calles luego del alerta naranja por fuertes tormentas emitido para la tarde de este jueves. El objetivo había sido disminuir las posibilidades de anegamientos y reforzar las medidas destinadas a preservar la seguridad de los vecinos.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había emitido una alerta naranja por fuertes tormentas para la tarde de este jueves. Frente a ese escenario, el Gobierno porteño había dispuesto un esquema especial de trabajo que involucró a distintas áreas de la administración de la Ciudad.
En las calles habían comenzado a trabajar 15 cuadrillas del Ministerio de Espacio Público, destinadas principalmente a realizar tareas de desobstrucción y limpieza de la red pluvial. En total, unas 80 personas habían recorrido distintos puntos de la Ciudad para reforzar las tareas preventivas que se llevaban adelante habitualmente.

Además, se habían activado equipos especializados encargados de realizar controles periódicos en 29 pasos bajo nivel. Estas tareas incluían la supervisión de los sumideros y el mantenimiento de las salas de bombas, además de las instalaciones eléctricas, mecánicas e hidráulicas y los grupos electrógenos.
Según la información proporcionada por el SMN, hasta el mediodía de este jueves se habían registrado más de 40 milímetros de lluvia.
Como parte de las tareas habituales de prevención, la Ciudad había llevado adelante la limpieza periódica de más de 30.000 sumideros, junto con el mantenimiento diario de 13 estaciones de bombeo y de unas 10.000 bocas de registro, que son las aberturas utilizadas para acceder a los conductos y realizar trabajos de limpieza y desobstrucción.
Desde el Gobierno porteño habían señalado que este trabajo preventivo permanente permitía reducir el impacto que podían generar los episodios de fuertes tormentas.
En ese sentido, habían recordado que durante la semana anterior se habían acumulado casi 110 milímetros de agua en una sola noche, una cifra que había superado ampliamente el promedio de precipitaciones correspondiente a todo el mes de julio, establecido en 74 milímetros. Pese al volumen de lluvia registrado, aquella jornada no había provocado grandes anegamientos en la Ciudad.
