Una nueva edición de WWE SmackDown que se celebró en el VyStar Veterans Memorial Arena de Jacksonville, Florida, en la previa de Backlash, con una cartelera cargada de combates, segmentos y varias rivalidades que explotaron de cara al premium live event.
El programa comenzó con un emotivo homenaje “In Memoriam” dedicado a Ted Turner. Posteriormente se mostró la llegada de varias de las superestrellas protagonistas de la noche, entre ellas Rhea Ripley, Alexa Bliss, Charlotte Flair, Fatal Influence, Solo Sikoa junto a Talla Tonga y Damian Priest. Además, Nick Aldis recibió a los asistentes al funeral de The Gingerbread Man.
Luego de un video repasando la rivalidad entre Roman Reigns y Jacob Fatu, “The Samoan Werewolf” abrió el show asegurando que en Backlash le quitaría el Campeonato Mundial Peso Pesado a Roman. Fatu recordó cómo siempre sintió que toda su familia veía a Reigns como el elegido, mientras él era ignorado.
La promo fue interrumpida por The Usos. Jimmy y Jey dejaron en claro que no intentaban convencerlo de nada, pero le advirtieron lo que sucedería si perdía ante Roman Reigns. Según Jey, “The Tribal Chief” lo destruiría física y mentalmente delante de toda la familia. Sin embargo, Jacob respondió que no pensaba perder y advirtió que incendiaría The Bloodline si alguien intervenía en su combate de Backlash.
En backstage, Cathy Kelley entrevistó a Nick Aldis, quien calificó de irresponsable el ataque de Gunther a Cody Rhodes la semana pasada. Allí apareció Ricky Saints, molesto porque no se hablaba de su debut. Matt Cardona interrumpió para encararlo y dejarle claro que no estaba en WWE para entregarle el protagonismo a nadie.
Más tarde, Solo Sikoa se cruzó con Royce Keys y le recordó que su oferta para unirse a su grupo seguía vigente.
En uno de los combates destacados de la noche, Tiffany Stratton puso en juego el Campeonato de Mujeres de Estados Unidos frente a Kiana James, quien estuvo acompañada por Giulia.
La lucha tuvo a Kiana enfocando gran parte de su ofensiva en la pierna derecha de la campeona. James incluso aplicó un Single Boston Crab y dominó largos pasajes del combate. Sin embargo, Stratton logró reaccionar y aprovechó una distracción provocada por Giulia para conectar un rolling senton y posteriormente el Prettiest Moonsault Ever.
Con la cuenta de tres, Tiffany Stratton retuvo exitosamente el título en su primera defensa como campeona.
Tras el combate, Giulia y Kiana James se observaron en silencio dentro del ring mientras Stratton celebraba en la rampa.
Uno de los hilos conductores de toda la noche fue el funeral de “The Gingerbread Man”. Sami Zayn apareció nuevamente en el velatorio completamente indignado por la situación y cuestionó a Nick Aldis por permitir semejante espectáculo.
R-Truth intentó consolarlo entregándole una rosa y asegurando que Gingerbread Man hablaba mucho sobre él, algo que dejó al canadiense al borde de explotar.
Más adelante, Sami volvió a mostrarse molesto al encontrarse con Johnny Gargano y Rey Fenix participando del funeral, dejando en claro que consideraba toda la situación una falta de respeto.
Damian Priest se enfrentó a Talla Tonga, quien contó con el respaldo de Solo Sikoa.
El puertorriqueño comenzó dominando, pero la interferencia constante de Solo permitió que Talla tomara el control del combate. Priest reaccionó con varias spinning kicks consecutivas y un diving clothesline, aunque Tama Tonga apareció para distraer al árbitro.
En el cierre, R-Truth apareció para ayudar a Damian, pero la distracción terminó favoreciendo a Talla Tonga, quien conectó una big boot seguida de un chokeslam para quedarse con la victoria.
Tras la pelea, Royce Keys salió para evitar que MFT siguiera atacando a Priest y Truth.
Más adelante, Paul Heyman entregó documentación a Gunther antes de que ambos se cruzaran con Nick Aldis. El General Manager volvió a cuestionar el comportamiento del austríaco, quien respondió asegurando que pronto sería el próximo Campeón Indiscutido de WWE.
Posteriormente, Cody Rhodes apareció en el ring y llamó a Gunther para discutir lo sucedido la semana anterior. Sin embargo, quien salió fue Paul Heyman.
El histórico mánager reveló que el combate titular entre Cody y Gunther no se celebraría en Estados Unidos, sino en Turín, Italia. Heyman explicó que Rhodes tendría la última palabra y debía firmar el contrato para hacerlo oficial.
Cody respondió recordándole a Paul que había perdido a Brock Lesnar, Roman Reigns y CM Punk, insinuando que necesitaba desesperadamente un nuevo cliente. Luego del intercambio, Gunther apareció para atacar a Rhodes, aunque el campeón logró defenderse y expulsarlo del ring.
Ricky Saints y Matt Cardona protagonizaron un intenso enfrentamiento individual.
Cardona tuvo buenos momentos ofensivos e incluso logró conectar un Rough Ryder cerca del final. Sin embargo, Saints reaccionó con un tornado DDT y posteriormente aplicó el Rochambeau para conseguir la victoria por cuenta de tres.
En la lucha por equipos de la noche, Fatal Influence —compuesto por Jacy Jayne, Fallon Henley y Lainey Reid— derrotó a Alexa Bliss, Charlotte Flair y Rhea Ripley.
El combate tuvo varios cambios de dominio y una gran reacción de Charlotte Flair, quien aplicó un doble Natural Selection sobre Jayne y Reid. No obstante, la aparición de Jade Cargill cambió completamente el panorama.
Cargill hizo caer a Rhea Ripley desde su esquina y dejó a Alexa Bliss completamente sola. Jayne aprovechó la situación para conectar un Rolling Encore sobre Bliss y llevarse la victoria.
Después del combate, Jade Cargill, B-Fab y Michin atacaron brutalmente a Bliss, Flair y Ripley para cerrar el segmento.
En otro de los combates importantes de la noche, Royce Keys derrotó a Tama Tonga pese a las constantes intervenciones de Solo Sikoa y Talla Tonga.
Tama castigó duramente la pierna derecha de Keys durante buena parte del combate, pero Royce logró resistir y reaccionó con un powerslam y posteriormente un contundente spinebuster para conseguir la victoria.
Tras el combate, Solo intentó acercarlo a su grupo, aunque Keys decidió marcharse sin aceptar la propuesta.
El cierre del programa estuvo centrado en el funeral de Gingerbread Man. Trick Williams apareció junto a un coro gospel y dedicó una emotiva elegía al personaje antes de pedir un minuto de silencio.
Sin embargo, Sami Zayn interrumpió el segmento para asegurar que SmackDown estaba perdiendo prestigio con semejante espectáculo. Además, acusó a Trick de utilizar toda la ceremonia para burlarse de él antes de Backlash.
El canadiense terminó atacando brutalmente a Williams y aseguró que el campeonato representaba toda su vida. Pero cuando parecía retirarse victorioso, Gingerbread Man se levantó del ataúd.
La sorpresa fue total cuando el personaje reveló ser el rapero Lil Yachty, quien atacó a Sami Zayn con un bastón de caramelo. Trick Williams aprovechó la situación para conectar un Trick Shot sobre el canadiense y cerrar SmackDown celebrando junto a Yachty frente al público de Jacksonville.

