WWE presentó un nuevo episodio de NXT desde el Performance Center de Orlando, Florida, con una cartelera encabezada por un Street Fight por el Campeonato de NXT entre Tony D’Angelo y Naraku. La velada también incluyó el debut de Reina Volcan, un combate entre Jaida Parker y Nattie y un enfrentamiento por equipos entre DarkState y un combinado integrado por Saquon Shugars, Noam Dar y Romeo Moreno.
Antes del inicio de la acción, el gerente general Robert Stone dejó en claro que Tony D’Angelo y Naraku no debían enfrentarse antes del combate principal, mientras Thea Hail intentó sin éxito hablar con él debido a su cargada agenda.
La primera lucha de la noche enfrentó a DarkState (Dion Lennox, Osiris Griffin y Cutler James) contra Saquon Shugars, Noam Dar y Romeo Moreno. Tras un combate intenso y con múltiples intervenciones, DarkState logró imponerse luego de aplicar una doble powerbomb sobre Romeo Moreno para quedarse con la victoria. Al finalizar, Shugars y Lennox debieron ser separados por oficiales para evitar una nueva pelea.
En el vestuario femenino, Thea Hail compartió unas palabras con varias luchadoras antes de sus respectivos compromisos, mientras Kendal Grey y Wren Sinclair protagonizaron posteriormente un careo con Lola Vice. Durante el segmento, Vice desafió a Grey a disputar el Campeonato de NXT en un Underground Match, propuesta que fue aceptada por la campeona.
Más adelante, Keanu Carver derrotó a Hank Walker tras conectar un contundente spinebuster. Después del combate, Carver continuó el ataque sobre Walker y Tank Ledger, pero EK Prosper apareció para equilibrar la situación y, junto a Walker y Ledger, terminó castigando a Carver.
En backstage, Nattie invitó a Thea Hail a entrenar en el Dungeon y lanzó duras críticas contra Jaida Parker. Luego se emitió un segmento protagonizado por Shiloh Hill y Danhausen, en el que ambos protagonizaron un momento cargado de humor relacionado con un diente y criptomonedas.
En otro de los combates destacados, Jaida Parker se enfrentó a Nattie, acompañada por Karmen Petrovic y Nikkita Lyons. Luego de un duelo muy parejo, Parker aplicó un sharpshooter sobre su rival y el árbitro dio por terminado el combate al encontrar una toalla en el ring, descubriendo después que había sido Thea Hail quien la había arrojado. De esta manera, Jaida Parker obtuvo la victoria y celebró junto a Hail mientras Nattie y sus compañeras observaban con evidente enojo.
Posteriormente, Robert Stone confirmó que la próxima semana OTM se enfrentará a BirthRight y también dialogó con Bronco Nima sobre un asunto relacionado con Los Perros del Mal.
Más tarde, Shawn Spears derrotó por descalificación a Niko Vance. La intervención de Izzi Dame y Lizzy Rain derivó en una confusa situación que terminó favoreciendo a Spears. Tras el combate, Vance intentó continuar el ataque, aunque fue detenido por varios oficiales.
En otro segmento de backstage, Robert Stone recibió a Kam Hendrix, Tavion Heights y Myles Borne. Allí quedó confirmado que Hendrix recibió el alta médica y que enfrentará a Borne por el Campeonato Norteamericano, mientras Heights y Borne obtendrán una oportunidad por los títulos en parejas si consiguen la victoria.
Después de un video de presentación, Reina Volcan hizo su debut en NXT enfrentando a Skylar Raye. La dominicana dominó gran parte del combate y selló su estreno con una victoria por rendición tras aplicar un Torture Rack.
Más adelante, Shiloh Hill consiguió una revancha frente a Tristan Angels para la próxima semana, mientras un misterioso automóvil llegó al recinto sin revelar la identidad de su ocupante.
El evento principal tuvo como protagonista el Street Fight por el Campeonato de NXT entre Tony D’Angelo y Naraku. El japonés tomó ventaja desde el inicio utilizando el Red Mist y diferentes armas, mientras ambos luchadores llevaron la acción por distintas zonas del recinto y destruyeron mesas, sillas y otros elementos.
En el tramo final, Naraku volvió a intentar utilizar el Red Mist, pero D’Angelo logró bloquear el ataque y devolvió el líquido a los ojos de su rival. Aprovechando la situación, castigó al japonés con un palo de kendo, un golpe bajo y finalmente un chokeslam sobre una mesa apoyada en unas escaleras metálicas para obtener la cuenta de tres y retener el Campeonato de NXT.
Cuando parecía que el programa había llegado a su fin, sonó la música de Santana. El excampeón mundial de TNA apareció entre el público y mantuvo un intenso cara a cara con Tony D’Angelo, quien levantó el cinturón en señal de desafío antes de que concluyera la transmisión.
