En el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°25 comenzó el juicio oral contra Cristian Gabriel García, señalado como responsable del femicidio de su pareja Mariel Jiménez, ocurrido en mayo de 2024 en el barrio de Villa Lugano. El acusado habría asesinado a la joven y luego trasladado su cuerpo hasta un hospital de la zona.
García llega a esta instancia judicial imputado por homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por haber sido cometido en un contexto de violencia de género, además de desobediencia a la autoridad. La acusación también incorpora antecedentes por hechos previos de violencia, entre ellos denuncias por amenazas coactivas y abusos sexuales que habrían ocurrido entre 2021 y 2023.
La investigación sostiene que la relación entre la víctima y el acusado comenzó en 2020 y se extendió con interrupciones, marcadas por episodios de maltrato que motivaron reiteradas denuncias. Según consta en la causa, la joven había manifestado en distintas oportunidades situaciones de violencia sufridas dentro del vínculo.
De acuerdo con la reconstrucción del hecho, el 24 de mayo de 2024 entre las primeras horas de la mañana, García habría atacado a la víctima dentro de su vivienda. La hipótesis judicial indica que primero la inmovilizó y luego la habría asfixiado, provocándole la muerte.
Posteriormente, el cuerpo de la joven fue trasladado envuelto en una frazada hasta el Centro de Salud y Acción Comunitaria N°3, donde fue abandonado por el acusado junto a un familiar. Una cámara del sistema de monitoreo urbano registró la secuencia, y personal médico constató el fallecimiento al llegar la víctima al centro asistencial, dando aviso inmediato a la policía por signos de violencia visibles.
Durante la primera audiencia del debate oral, ante el tribunal integrado por los jueces Hugo Navarro, Marcelo Bartomeu Romero y Gustavo Alterini, declararon los hermanos de la víctima, quienes actúan como querellantes en la causa.
Uno de ellos recordó haber acompañado a la joven en ocasiones previas para radicar denuncias por agresiones, mientras que otro relató haber observado lesiones físicas en distintas oportunidades. También señaló que la víctima le había expresado temor por el comportamiento del acusado, a quien describía como controlador y agresivo.
En su testimonio, uno de los hermanos afirmó que la joven temía por su vida y la de su familia debido a amenazas constantes. Según declaró, el acusado habría llegado a intimidarla incluso con armas de fuego en algunas oportunidades.
Luego prestaron declaración efectivos policiales que intervinieron tras el hallazgo del cuerpo. Uno de ellos relató que tomó contacto con la madre del imputado en el hospital, quien aseguró que su hijo había estado con la víctima la noche del hecho. Ese mismo oficial coordinó la revisión de cámaras de seguridad para reconstruir el recorrido del cuerpo.
Más tarde, otro agente sostuvo que durante el traslado a la dependencia policial, el acusado habría reconocido su participación en el hecho y mencionado que la situación se había originado tras una discusión por un teléfono celular. En ese contexto, describió una agresión que terminó con la víctima inmovilizada y sin signos vitales.
El proceso judicial continuará el próximo 28 de mayo, fecha en la que declararán peritos forenses y profesionales médicos que intervinieron en la investigación.
