Una fuerte tormenta había provocado complicaciones durante este jueves en distintos sectores del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde casi 13 mil usuarios permanecían sin suministro eléctrico y varias localidades habían registrado calles inundadas.
Según informó el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) a las 15:10, unos 9.586 usuarios de Edesur y otros 2.947 clientes de Edenor se encontraban sin luz en sus hogares. En total, la cifra de afectados ascendía a 12.533 usuarios.
Entre las zonas que habían registrado mayores inconvenientes se encontraban Flores, Almagro, Parque Avellaneda, Lanús Oeste, Bosques, Presidente Perón, Ramos Mejía, Libertad, Pontevedra y Paso del Rey.
La situación se había generado como consecuencia del temporal que había afectado al AMBA y que también había provocado inundaciones en distintos puntos de la región.
En varias localidades de la provincia de Buenos Aires se habían registrado calles anegadas debido al intenso diluvio ocurrido durante la madrugada de este jueves. Frente a este escenario, vecinos habían expresado sus quejas por una situación que, según señalaron, se repetía todos los años durante episodios de fuertes precipitaciones.
El mapa de alertas y la evolución del temporal
En paralelo a las complicaciones registradas en el AMBA, el organismo meteorológico había mantenido un alerta amarilla para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y distintos sectores de la provincia de Buenos Aires durante la mañana.
El aviso también había alcanzado a las provincias de Misiones, Corrientes, Formosa, Chaco, Santa Fe, Santiago del Estero, Córdoba, San Luis y La Pampa.
En las zonas comprendidas por el alerta se habían registrado valores de precipitación acumulada de entre 30 y 60 milímetros, mientras que también existía la posibilidad de que se produjera caída puntual de granizo y temporales de corta duración.
Además de las lluvias, el organismo meteorológico había emitido un aviso por vientos del sector sur, con velocidades sostenidas de entre 30 y 50 kilómetros por hora. En amplias zonas del país, las ráfagas habían alcanzado valores extremos superiores a los 80 km/h.
