Un hombre fue detenido en Santiago del Estero, acusado de intentar asesinar a su esposa tras rociarla con combustible y prenderla fuego. La denuncia pudo concretarse varias semanas después del ataque, cuando la víctima, internada con graves quemaduras, recuperó la posibilidad de declarar ante profesionales del hospital donde permanece bajo tratamiento.
El episodio ocurrió el pasado 30 de junio en una vivienda ubicada en el paraje rural Santa Rita, a unos siete kilómetros de la localidad de Las Tinajas, en el departamento Moreno. Sin embargo, recién tres semanas después la mujer pudo contar lo sucedido durante una entrevista con el servicio de Psicología del Centro Integral de Salud (CIS) Banda, donde había sido derivada por la gravedad de sus lesiones.
La víctima fue identificada como Elsa Griselda Sayago, quien sufrió quemaduras de tercer grado en alrededor del 30% de su cuerpo. En tanto, el acusado es su esposo, Carlos Cisneros, quien quedó imputado por el delito de homicidio en grado de tentativa.
Tras el ataque, Sayago fue asistida inicialmente en el hospital de Quimilí y luego trasladada al CIS Banda. Debido al delicado estado de salud en el que ingresó, permaneció sedada durante varios días, lo que impidió que pudiera explicar cómo se habían producido las heridas.
Durante ese período, Cisneros permaneció de manera constante junto a la mujer durante su internación. Según los investigadores, esa actitud ahora es analizada como un posible intento de controlar el relato de la víctima e impedir que lo denunciara.
La causa dio un giro el 21 de julio, cuando una psicóloga del hospital logró entrevistar a Sayago en el marco de una interconsulta. En su declaración, la mujer aseguró que, durante una discusión motivada por celos, su esposo la roció con nafta y luego la prendió fuego de forma intencional con el propósito de quitarle la vida.
Según la reconstrucción del hecho, una de las hijas menores de la pareja presenció la agresión y reaccionó de inmediato arrojándole agua con un fuentón para apagar las llamas. Esa intervención fue determinante para evitar que las lesiones fueran aún más graves y que el ataque terminara con un desenlace fatal.
El testimonio de la víctima fue elevado por la asesora legal del CIS Banda, María Emilia García Tórtola, quien presentó la denuncia formal ante la fiscalía. A partir de esa presentación, la fiscal Judith Díaz solicitó un allanamiento y la jueza de Género Norma Morán autorizó el procedimiento que concluyó con la detención de Cisneros. El acusado permanece alojado en una dependencia policial mientras espera ser indagado.
Como parte de la investigación, la Justicia también dispuso que la hija adolescente que presenció el ataque preste declaración mediante Cámara Gesell, ya que su testimonio es considerado fundamental para esclarecer la mecánica de la agresión.
La pesquisa también puso al descubierto un presunto contexto de violencia de género sostenido durante años. En la entrevista con la psicóloga, Sayago manifestó que mantiene una relación con Cisneros desde que tenía 14 años, que es el padre de sus tres hijos y que durante todo ese tiempo habría sufrido episodios de violencia física, psicológica y económica.
El informe psicológico incorporado al expediente señala que la mujer se encontraba aislada de su entorno familiar, dependía económicamente del acusado y que nunca lo había denunciado por temor y porque necesitaba que él se ocupara del cuidado de sus hijos. Además, trascendió que una hermana de la víctima ya había advertido a la Dirección de Género sobre la situación, aunque la ausencia de una denuncia formal había impedido que se adoptaran medidas de protección.
Mientras tanto, Sayago continúa internada en el CIS Banda con quemaduras de tercer grado en aproximadamente el 30% de su cuerpo. En paralelo, la fiscalía sigue reuniendo testimonios y reconstruyendo los antecedentes de violencia que habrían existido dentro del grupo familiar.
