Luego de que Alicia Isabel Godoy, la mujer de 30 años que había sido secuestrada en su vivienda de Rosario, fuera encontrada sana y salva, este sábado las autoridades confirmaron la detención de otra sospechosa señalada por presuntas extorsiones vinculadas al caso.
La acusada fue identificada como Noelia F., sobre quien ya pesaba un pedido de captura. Según la investigación, estaría involucrada en amenazas y maniobras extorsivas relacionadas con una deuda asociada a consumos problemáticos.
Las primeras hipótesis del expediente indicaron que la desaparición de Godoy tendría relación con una deuda por consumo de estupefacientes. En ese contexto, tanto la víctima como sus familiares habrían recibido amenazas atribuidas a integrantes de “La Banda de la Pelada”, una organización que opera en Villa Flamarion.
A partir de esa línea investigativa, Noelia F. fue detenida este fin de semana durante un operativo realizado en la calle Florida al 200. En el procedimiento, efectivos policiales secuestraron una bolsa de tela que contenía una sustancia que, de acuerdo con la información oficial, sería un tipo de droga.
La fiscal Paula Barros sostuvo que un grupo de seis personas habría actuado de manera organizada para privar ilegítimamente de la libertad a Godoy y exigir dinero a su familia. El objetivo habría sido saldar una supuesta deuda vinculada a drogas.

La investigación determinó que el pasado 4 de abril la víctima fue sacada por la fuerza de su vivienda ubicada en Flammarion al 4900 y trasladada a otra casa situada en Vuelta de Obligado al 4900, donde permaneció retenida. Según la acusación, el cautiverio tenía como finalidad presionar a su entorno para obtener un pago económico.
El caso tomó notoriedad cuando los familiares de Godoy perdieron completamente el contacto con ella. Poco después del secuestro, allegados a los acusados se presentaron en la vivienda de la familia y les advirtieron que debían entregar 150 mil pesos para evitar que la mujer sufriera daños.
Ante las amenazas, la familia entregó una bicicleta Venzo rodado 29 y realizó dos transferencias bancarias que sumaron 50 mil pesos. La primera operación fue de 10 mil pesos y la segunda, efectuada al día siguiente de la desaparición, fue de 40 mil.
Las autoridades también confirmaron que el dinero fue enviado a dos cuentas distintas. Una de ellas estaba registrada a nombre de María Belén Salinas y la otra pertenecía a Ana Laura Salinas.

Como parte de la investigación por la desaparición de Godoy, la fiscal Barros ordenó la detención e imputación de cinco integrantes del presunto grupo extorsivo. Los acusados fueron identificados como María Belén “La Pelada” Salinas, Ludmila Gisel Leiva, Kevin Josué Torres Cabrera, Gastón Laureano D’Agostino y Ana Laura Salinas.
Las detenciones se realizaron el pasado 30 de abril tras un operativo que incluyó 15 allanamientos en Villa Flamarion. Los procedimientos estuvieron a cargo de la Brigada de Paraderos de la Policía de Investigaciones (PDI).
Según estableció la fiscal, María Belén Salinas era quien coordinaba la venta de estupefacientes, mientras que Noelia Fernández se encargaba de conseguir las sustancias. Por otro lado, Gastón D’Agostino, Ana Laura Salinas y Agustina Aguirre habrían cumplido funciones de venta en búnkeres ubicados en la zona de Flammarion al 4900.
Luego de una audiencia encabezada por la jueza Luciana Vallarella, la causa dejó de ser investigada como secuestro extorsivo y fue recalificada como extorsión. Además, la magistrada ordenó la liberación de Ludmila Leiva y Kevin Torres Cabrera tras rechazar las acusaciones en su contra.
Sin embargo, dispuso la prisión preventiva efectiva por cuatro meses para Ana Laura Salinas, María Belén Salinas y Gastón D’Agostino.
Finalmente, el jueves pasado se confirmó la reaparición de Alicia Godoy. La mujer se presentó por sus propios medios en la estación policial sudoeste, desde donde notificaron inmediatamente a la fiscal encargada de la causa. Tras ser localizada, fue sometida a estudios médicos y entrevistas con un equipo interdisciplinario para evaluar su estado físico y emocional.

