Un violento hecho de robo conmocionó a la ciudad bonaerense de Cañuelas, donde un joven de 23 años fue detenido acusado de agredir salvajemente a una jubilada para sustraerle dinero y un teléfono celular. La víctima, identificada como Griselda Mabel Arburua, de 79 años, permanece internada en grave estado.
El ataque ocurrió en una vivienda ubicada sobre la calle Perú, en el barrio Los Aromos. Según la investigación, el agresor habría ingresado al domicilio y atacado a la mujer con un caño, para luego escapar con un botín de 50 mil pesos y un celular Samsung.
Tras una alerta, personal de la SubDDI de Cañuelas junto a la Estación Policial Comunal (EPC) realizaron un operativo en el lugar. Al llegar, encontraron indicios claros de violencia: una linterna encendida, una ventana entreabierta y el portón del garaje forzado.
Dentro de la casa hallaron a la víctima tirada en su habitación, con un fuerte golpe en el rostro y rastros de sangre. Fue asistida de urgencia y trasladada a un hospital de la zona, donde permanece en terapia intensiva debido a la gravedad de las lesiones.
La Policía Científica secuestró en la escena una linterna, un tramo de caño metálico y rastros de pisadas con manchas hemáticas, elementos que serán peritados.
El análisis de cámaras de seguridad fue clave para el avance de la causa: en las imágenes se observa a un hombre con campera roja y pantalón negro ingresando a la vivienda y retirándose con un objeto similar a un bolso de tela. Un vecino lo reconoció como Lautaro Alejandro Mendoza, conocido en la zona por vender metales.
La hija de la víctima, Mariela Tomeo, denunció la desaparición de un sobre de tela con cierre que contenía el dinero y el celular sustraído. A su vez, la investigación sumó el rastreo en redes sociales del sospechoso, donde habrían encontrado coincidencias físicas y en su forma de caminar con las imágenes captadas por las cámaras.
Con esas pruebas, la fiscal Norma Pippo, a cargo de la UFI N°2 descentralizada de Cañuelas, junto al Juzgado de Garantías N°8, ordenó la detención de Mendoza y el allanamiento de su vivienda en la calle Güemes al 162.
Allí fue encontrado con prendas que coincidían con las registradas durante el hecho: pantalón deportivo negro, buzo con capucha bordó y negra y remera blanca con detalles rojos, todas con posibles manchas. En el lugar también se incautó un teléfono celular para su análisis.
Además, testigos señalaron que días antes el acusado habría usado un buzo rojo similar al observado en las cámaras, y se investiga un posible vínculo indirecto con la víctima a través de su entorno familiar, aunque aún no está confirmado.
En un segundo allanamiento realizado en una vivienda de la calle Santa Fe no se encontraron elementos relevantes para la causa. Tras esto, la fiscal avaló el procedimiento y dispuso que el detenido sea indagado por la Justicia.
Todo lo secuestrado será enviado a peritaje, incluyendo las prendas, el celular y las muestras levantadas por Policía Científica.

El caso fue caratulado como robo agravado y lesiones graves, dado que el ataque incluyó violencia extrema dentro del domicilio de la víctima.
En medio de la conmoción, la hija de la mujer expresó su dolor en redes sociales. Señaló que su madre fue sorprendida mientras dormía y brutalmente golpeada, incluso con un caño en la cabeza, lo que le provocó lesiones severas en el rostro.
También cuestionó la violencia del ataque y pidió justicia, asegurando que la familia buscará que el hecho no quede impune. En su mensaje describió la situación como desesperante, remarcando que la mujer está en terapia intensiva y que atraviesa un cuadro de extrema gravedad.

