El conductor acusado de provocar un trágico siniestro vial en la Ruta Nacional 22, en el que murieron dos policías de Neuquén, permanecerá con prisión domiciliaria mientras continúa la investigación judicial. La resolución fue adoptada pese a los planteos en contra realizados por los familiares de las víctimas.
El hecho ocurrió en la mañana del 21 de marzo, cuando dos efectivos perdieron la vida tras un violento choque entre dos camionetas. A partir de este episodio, la Justicia avanzó contra uno de los conductores involucrados, quien manejaba en estado de ebriedad, y resolvió otorgarle el beneficio de cumplir la detención en su domicilio.
A dos semanas del siniestro que terminó con la vida del policía retirado Atilio Contreras y del efectivo en actividad Julián Zuñiega, el tribunal dispuso la condena de Alejandro Dávila. La determinación se tomó luego de evaluar las condiciones de la vivienda donde cumplirá la medida, en un contexto marcado por los reclamos de los allegados a las víctimas, que sostienen que aún existen riesgos procesales.
En ese marco, la jueza Leticia Lorenzo explicó que la decisión fue producto de un trabajo conjunto con el Ministerio Público Fiscal desde el momento en que ocurrió el hecho. Según detalló, todavía restaban informes por reunir y la investigación se encuentra en una etapa inicial.
Asimismo, la magistrada remarcó que todavía deben realizarse diversas pericias y que la defensa necesita recolectar elementos para sostener su propia teoría del caso. En ese sentido, indicó que los informes periciales son una de las cuestiones más urgentes en el expediente.
La resolución judicial provocó una rápida reacción por parte de las familias de las víctimas. El abogado Alejandro Urra, representante de una de ellas, señaló que habían solicitado la prisión preventiva al considerar que existían riesgos de fuga y de entorpecimiento de la causa. No obstante, aclaró que respetan la decisión adoptada por el tribunal, ya que las razones fueron expuestas en el veredicto.
Por su parte, la fiscalía encuadró el hecho como homicidio en dos oportunidades, junto con dos hechos de lesiones leves y uno de lesiones graves, todo bajo la figura de dolo eventual. Esta calificación implica que el acusado habría asumido el riesgo de causar la muerte con su accionar.
De acuerdo con la acusación, el imputado generó de manera consciente un riesgo mortal para cualquier persona que circulara por la vía pública y contempló la posibilidad de provocar un desenlace fatal.

Mientras tanto, la causa continúa en etapa investigativa, con medidas pendientes y bajo la atenta mirada de los familiares de las víctimas, que siguen reclamando justicia por lo ocurrido.


