La Dirección Nacional de Migraciones, con respaldo de la Policía Federal Argentina, realizó un operativo de características inéditas en la ciudad de Rosario, Santa Fe, destinado a reforzar los controles sobre la situación migratoria de personas extranjeras.
Durante el procedimiento, las autoridades controlaron a 420 personas en diferentes comercios ubicados en el centro de la ciudad y también en la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno.
Los operativos se desarrollaron este martes durante varias horas. Para llevar adelante las tareas, el personal interviniente se distribuyó en distintos sectores del centro rosarino y efectuó inspecciones tanto en locales comerciales como en la terminal de micros.
Los controles alcanzaron a 420 personas
Del total de personas relevadas durante el operativo, las autoridades determinaron que 86 eran ciudadanos extranjeros que contaban con documentación.
Sin embargo, dentro de ese grupo se detectaron ocho casos que presentaban irregularidades en su situación migratoria, por lo que quedaron sujetos a las actuaciones correspondientes.
Los procedimientos se llevaron adelante durante varias horas y abarcaron diferentes puntos estratégicos de Rosario.
Detectaron a un ciudadano chino con una orden de expulsión

Durante los controles, además, los agentes identificaron a un ciudadano de nacionalidad china que tenía vigente una orden de expulsión del territorio argentino.
El hallazgo se produjo en el marco de las verificaciones realizadas por los organismos que participaron del operativo.
El operativo se realizó bajo el Programa de Seguridad Migratoria
Fuentes del Gobierno de Santa Fe señalaron que los procedimientos contaron con autorización de las fuerzas federales y se realizaron a partir de la puesta en marcha del Programa de Seguridad Migratoria.
La iniciativa había sido presentada en junio de este año mediante la Resolución 551/2026.
El programa tuvo como objetivo fortalecer las capacidades operativas de la Dirección Nacional de Migraciones y de las fuerzas federales para desarrollar controles, prevenir y detectar posibles ilícitos vinculados con cuestiones migratorias y mejorar la coordinación entre los distintos organismos de seguridad.
De esta manera, el despliegue realizado en Rosario formó parte de las nuevas acciones de control previstas dentro de ese esquema de trabajo conjunto entre Migraciones y las fuerzas federales.
