Un entrenador de fútbol fue imputado en la provincia de Neuquén acusado de abuso sexual, grooming y corrupción de menores. Según la teoría de la fiscalía, todos los hechos habrían ocurrido en un contexto de confianza construido a partir de su rol como profesor y formador.
De acuerdo con lo informado, la asistente letrada Cecilia Sabatte y el fiscal del caso Gastón Medina formularon cargos contra el profesor identificado como D.E.M. por haber abusado sexualmente de uno de sus alumnos, además de estar señalado por otros delitos de índole sexual. Entre ellos se incluyen grooming, promoción de la prostitución, corrupción de menores y exhibiciones obscenas.
La información aportada por el Ministerio Público Fiscal provincial indica que los hechos comenzaron en 2025, cuando el acusado contactó a la víctima para sumarla a un equipo de fútbol. A partir de ese momento, se habría generado un vínculo cercano que incluyó entrenamientos, viajes y encuentros fuera del ámbito deportivo, situación que se extendió hasta marzo de este año.
En ese marco, se le atribuye haber llevado adelante conductas reiteradas de acercamiento indebido. Entre ellas, ofrecimientos de dinero a cambio de prácticas de contenido sexual, amenazas dirigidas al entorno familiar de la víctima y episodios de contacto físico sin consentimiento. La investigación también remarca que los hechos ocurrieron en distintos momentos y lugares, tanto en encuentros privados como durante viajes.
Según la acusación, el imputado se habría aprovechado de la relación de cercanía y confianza con el adolescente, generando además un clima de temor que condicionó su comportamiento y prolongó su silencio durante meses. Desde la fiscalía señalaron que la víctima expresó que tenía miedo, ya que el acusado le había advertido que conocía personas que podían hacerle daño a sus familiares.
Asimismo, se indicó que durante el período en el que habrían ocurrido los abusos, el entrenador entregaba regalos como botines y teléfonos, además de organizar viajes y pretemporadas. Estas prácticas, señalaron, no eran habituales en otros clubes o categorías. En ese contexto, también se le atribuye haber realizado exhibiciones de contenido sexual y solicitar el envío de imágenes íntimas a cambio de dinero, no solo a la víctima del caso, sino también a otros integrantes del equipo.
De manera preliminar, el Ministerio Público Fiscal encuadró la conducta del acusado en diversos delitos: abuso sexual simple agravado por su rol como encargado de la educación y guarda, en grado de tentativa y de forma continuada; abuso sexual agravado en concurso real en tres hechos; corrupción de menores agravada; promoción de la prostitución agravada; exhibiciones obscenas agravadas; y grooming, todos en concurso real.
En la causa también interviene la Defensoría de los Derechos de Niñez y Adolescencia, que actúa como querella institucional en casos que involucran a víctimas menores de edad, y que adhirió a la imputación presentada por la fiscalía.
Antes de finalizar la audiencia, la fiscalía solicitó que el acusado permanezca en prisión preventiva durante cuatro meses, al considerar que existían riesgos procesales como la posibilidad de fuga —debido a su capacidad económica— y de entorpecimiento de la investigación, además de la necesidad de resguardar a la víctima.
Finalmente, tras escuchar a las partes, el juez de garantías Marco Lupica Cristo dio por formulados los cargos, estableció un plazo de investigación de cuatro meses y dispuso la prisión preventiva del imputado, aunque por un período menor al solicitado: 15 días.


