El análisis preliminar del paquete sospechoso que fue detonado de manera controlada en Rosario y que estaba destinado a Gabriel Dobkin, presidente de la DAIA local, confirmó que el contenido no tenía un detonador, aunque sí incluía monedas colocadas para actuar como metralla.
La información surgió tras las pericias ordenadas por el fiscal Carlos Covani, quien recibió los primeros resultados sobre la caja enviada a la clínica de neurorrehabilitación vinculada a Dobkin. Según se indicó, el paquete no contaba con un mecanismo de activación automática, pero en su interior había numerosas monedas preparadas para funcionar como proyectiles.
A partir de este hallazgo, la principal hipótesis que manejan los investigadores apunta a un ataque antisemita contra el titular de la filial rosarina de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA).
El fiscal ya identificó a la empresa de transporte encargada de realizar la entrega. El paquete habría sido entregado el miércoles 6 de mayo a las 16.25.
Tras un operativo que se extendió durante seis horas y concluyó con la explosión controlada del paquete, la DAIA difundió un comunicado a través de redes sociales en el que expresó su “más enérgico repudio” por lo ocurrido.
“Expresamos nuestro más enérgico repudio ante el gravísimo hecho ocurrido en la ciudad de Rosario en fecha 6 de mayo de 2026, donde un dirigente de la DAIA local fue destinatario de un paquete sospechoso con presunto contenido explosivo, situación que motivó la intervención de la Brigada de Explosivos y un importante operativo de seguridad”, señalaron desde la entidad.
En el mismo texto, agregaron: “La gravedad de lo sucedido excede cualquier diferencia ideológica o política y constituye un hecho profundamente alarmante para toda la sociedad democrática. Ningún acto de intimidación, amenaza o violencia puede ser tolerado ni naturalizado, y mucho menos cuando se dirige contra dirigentes comunitarios o instituciones representativas”.

