Un hombre de 61 años fue rescatado con vida del río Paraná luego del hundimiento de una lancha deportiva en la zona de Fray Luis Beltrán, en la provincia de Santa Fe. En tanto, otros tres tripulantes permanecieron desaparecidos y fueron buscados mediante un importante operativo encabezado por la Prefectura Naval Argentina (PNA).
El episodio ocurrió durante la noche, cuando la embarcación en la que se trasladaban cuatro personas se hundió por la popa, aparentemente debido al oleaje, de acuerdo con la información difundida por Prefectura. Los ocupantes regresaban de una isla situada frente al Club Náutico Fray Luis Beltrán cuando se produjo el incidente.
Luego de una alerta realizada mediante el sistema de emergencias 911, personal de la fuerza desplegó una unidad de superficie hacia el sector donde había ocurrido el naufragio. En las inmediaciones del kilómetro 432 del río Paraná, los rescatistas encontraron y sacaron del agua a uno de los navegantes.
El sobreviviente, de 61 años, fue identificado como Rogelio Cabrera El hombre se encontraba en la zona donde se había producido el hundimiento y pudo ser puesto a salvo por los efectivos que participaron del procedimiento.
Una vez rescatado, Cabrera aportó información fundamental para orientar el operativo. Explicó que viajaba junto a otros tres adultos, todos oriundos de la localidad santafesina de San Lorenzo. Los desaparecidos fueron identificados como Ezequiel Stegelman, Héctor Flores y Gustavo Muñoz.
A partir de esos datos, Prefectura Naval amplió inmediatamente el despliegue con el objetivo de encontrar a los otros ocupantes de la embarcación.
Las tareas de rastrillaje incluyeron la participación de varias unidades guardacostas que recorrieron diferentes sectores del río. Al mismo tiempo, se incorporaron buzos pertenecientes a la Estación de Salvamento Rosario, quienes intensificaron la búsqueda tanto sobre la superficie como debajo del agua.
En el marco del operativo, la Prefectura Naval Argentina también emitió un Aviso a los Navegantes para advertir a las embarcaciones que circulaban por la zona acerca de las tareas que se desarrollaban.
Además, tomó intervención la Fiscalía Federal Descentralizada de San Lorenzo, encabezada por el fiscal Agustín Mori, quien dispuso que continuaran los trabajos de búsqueda y las correspondientes diligencias judiciales destinadas a determinar las circunstancias del siniestro.

Como parte del refuerzo del dispositivo se incorporaron los Bomberos Voluntarios de Rosario. La institución informó mediante sus redes sociales que instaló en el lugar su Unidad de Comando Operativo de Emergencias y que también trasladó personal especializado.
“También se desplazó al lugar nuestro piloto de drones y brigadista de rescate acuático”, indicaron desde Bomberos al dar detalles sobre los recursos afectados al procedimiento.
Mientras continuaba el operativo, comenzaron a conocerse testimonios de familiares de los hombres desaparecidos que permitieron reconstruir las horas previas al naufragio.
Natalia, cuñada de uno de los tres tripulantes buscados, contó que los hombres tenían alrededor de 50 años. Los cuatro eran compañeros de trabajo en Vicentín, con sede en Ricardone, y habían decidido salir a pescar y compartir unas horas antes de regresar durante la noche.
La mujer también relató cómo la familia advirtió que algo había ocurrido. Según explicó, su hermana la llamó porque su marido no había regresado a su domicilio.
Antes del incidente, la esposa se había comunicado mediante WhatsApp con su marido. Durante ese intercambio, el hombre le indicó que ya estaban regresando y le pidió que cenaran sin esperarlos. Ante ese mensaje, la mujer se quedó tranquila y se durmió.
Sin embargo, cuando despertó durante la jornada del viernes comprobó que su esposo todavía no había llegado a la vivienda. A partir de ese momento comenzó a buscarlo y, cuando se acercó a la zona, recibió la noticia de que se había producido el naufragio.

En medio de la preocupación, los familiares supieron que Rogelio, el único de los cuatro hombres que había sido encontrado con vida, permanecía internado y se dirigieron hasta el lugar para visitarlo.
Según reconstruyó Natalia, Cabrera le explicó a su hermana que consiguió mantenerse a flote gracias a un objeto que encontró en el agua. “Le dijo a mi hermana que él se pudo agarrar a un recipiente y que al resto se los llevaba la corriente y pedían auxilio”.
El sobreviviente se encontraba afectado por las consecuencias de lo ocurrido y apenas podía hablar debido al shock y la hipotermia que sufrió después de caer al río.
De acuerdo con la información difundida por el medio local, Rogelio habría conseguido nadar y mantenerse a flote hasta que finalmente fue localizado y rescatado por personal de Prefectura en la zona de Baigorria.
Respecto de las posibles causas del naufragio, Natalia explicó que, según la información que recibió, la embarcación “se puso de punta”. Esa situación habría provocado que la lancha terminara hundiéndose y que los cuatro compañeros cayeran a las aguas del río Paraná.
Mientras avanzaban las actuaciones para establecer con precisión cómo ocurrió el siniestro, Prefectura Naval, los buzos especializados y los Bomberos Voluntarios continuaron con el despliegue para intentar localizar a Ezequiel Stegelman, Héctor Flores y Gustavo Muñoz, los tres tripulantes que permanecieron desaparecidos tras el naufragio.
