Gastón Ezequiel Giménez, un hombre de 35 años que se encontraba en situación de calle, murió tras recibir dos disparos dentro de las ruinas de un antiguo búnker narco del barrio Milenio, en la localidad de Cuartel V, partido bonaerense de Moreno. El ataque ocurrió después de que sus agresores lo señalaran como uno de los responsables de un robo cometido en un kiosco de la zona.
Sin embargo, el avance de la investigación permitió descartar que Giménez hubiera participado de ese asalto. Las imágenes registradas por las cámaras de seguridad del comercio y la declaración de un testigo permitieron establecer que la víctima no era una de las personas que habían ingresado al local.
Giménez dormía en los restos de una vivienda ubicada entre las calles Rosalía Castro y Montes de Oca. Durante la madrugada del 14 de octubre, dos hombres llegaron hasta el lugar y lo interceptaron.
De acuerdo con la declaración de un joven que también dormía en el mismo predio y presenció el ataque, uno de los agresores acusó a Giménez de haberle robado a su hermano. Inmediatamente después, le efectuó dos disparos que impactaron en el tórax y el abdomen. El testigo relató posteriormente lo ocurrido ante la Policía.
Pese a que la pesquisa descartó la participación de Giménez en el robo al comercio que desencadenó la persecución, los investigadores manejaron la hipótesis de que podría haber estado relacionado con otro asalto.
El ataque, calificado por los investigadores como una “cacería humana”, comenzó a partir del robo cometido en un maxikiosco situado en la intersección de Rosalía Castro y Portugal. Los delincuentes se llevaron una caja registradora y algunas golosinas.
Tras advertir lo sucedido, un vecino alertó al propietario del comercio y realizó disparos al aire con el objetivo de ahuyentar a los intrusos. A partir de ese momento comenzó una persecución improvisada en la que participaron varias personas del barrio.
El recorrido culminó en la propiedad abandonada donde se encontraba Giménez. Al analizar las cámaras del maxikiosco, los investigadores comprobaron que tanto el rostro como la vestimenta que llevaba la víctima cuando fue asesinada no coincidían con las características de los autores del robo registradas por los dispositivos de seguridad.
Como parte de las tareas para esclarecer el homicidio, efectivos del Grupo Táctico Operativo de la comisaría Moreno 4ª y agentes de la DDI Moreno-General Rodríguez lograron identificar y detener a Máximo Dávalos Benítez, un hombre de 37 años, de nacionalidad paraguaya, que residía a pocas cuadras de la escena del crimen.
La Fiscalía avaló el procedimiento y Dávalos Benítez quedó imputado por homicidio simple agravado por el empleo de arma de fuego. Mientras tanto, la investigación continuó para encontrar a un segundo sospechoso, mencionado por los testigos con los apodos de “Juanchi” o “Manquito”.
En el escenario del homicidio intervino el ayudante fiscal Pablo Córdoba junto con la auxiliar letrada Milagros Giménez, ambos bajo la órbita de Luisa Pontecorvo.
En paralelo al expediente por el asesinato, la Policía detuvo a Fernando Céspedes, señalado como el presunto responsable del robo al kiosco que había originado la persecución. Durante el procedimiento, los efectivos recuperaron la caja registradora sustraída del comercio. Céspedes quedó imputado por robo agravado por efracción.
La investigación también alcanzó a Ariel Esteban Morales, el vecino que efectuó disparos al aire durante los primeros momentos de la persecución. Los policías le secuestraron un pistolón calibre .14 de doble cañón y tres cartuchos.
Morales fue imputado por los delitos de portación ilegal de arma y abuso de arma, aunque posteriormente recuperó la libertad.
El lugar donde Giménez recibió los disparos era un antiguo búnker narco que había sido demolido por orden judicial en 2019. Desde entonces, la estructura permanecía en ruinas y en condiciones inhabitables.
La causa por el crimen quedó caratulada como homicidio y permaneció bajo investigación de la Unidad Funcional de Instrucción N° 3 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez.
