Una jubilada de 82 años, de origen alemán, fue encontrada muerta en el garaje de su vivienda ubicada en la ciudad de Mendoza. Por el hecho, la Justicia ordenó la detención de su hijo y de la mujer que estaba a cargo de sus cuidados, mientras avanzaba una investigación para establecer qué había ocurrido.
La víctima, identificada por sus iniciales como S. M., fue hallada durante la madrugada del miércoles. Las circunstancias del fallecimiento comenzaron a ser investigadas por el Ministerio Público Fiscal de Mendoza, que mantenía como una de las principales hipótesis la posibilidad de un caso de abandono de persona.
El hecho se produjo en una vivienda situada sobre Videla Castillo al 2600. Según trascendió, todo ocurrió alrededor de las 0.15, aunque la información se conoció públicamente durante las últimas horas.
Luego de un llamado al 911, efectivos policiales llegaron hasta el domicilio para verificar la situación. En el lugar fueron recibidos por E. A., de 51 años, quien se identificó como la cuidadora de la mujer. De acuerdo con su declaración inicial, los familiares de la jubilada no estaban garantizando que recibiera la atención necesaria para cubrir sus necesidades básicas.
Cuando arribaron los equipos de emergencia y los especialistas, el Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) y personal de Policía Científica constataron que la mujer estaba tendida en el garaje. Además, observaron que presentaba lesiones ulcerosas en diferentes partes del cuerpo, una circunstancia que generó especial atención entre los investigadores y pasó a formar parte de las medidas destinadas a determinar las condiciones en las que se encontraba antes de morir.
Mientras se desarrollaban las primeras actuaciones en la propiedad, llegó al lugar J. B., de 60 años, hijo de la víctima. Según la información incorporada a la investigación, el hombre se negó a brindar detalles sobre su madre.
Ante el escenario que encontraron los investigadores, la Fiscalía de Homicidios dispuso inicialmente la detención tanto del hijo de la jubilada como de la cuidadora. También ordenó profundizar las tareas de Policía Científica con el objetivo de establecer las circunstancias y la causa concreta del fallecimiento.
El cuerpo fue trasladado al Cuerpo Médico Forense, donde se realizó la autopsia correspondiente. En principio, los investigadores descartaron que se tratara de un homicidio, aunque la causa permaneció abierta y se aguardaban los informes definitivos para establecer cómo continuaría el expediente.
La principal línea investigativa quedó vinculada a un posible abandono de persona. Debido a esa hipótesis, la Fiscalía de Homicidios, que había intervenido en una primera instancia, derivó posteriormente las actuaciones a una Fiscalía de Delitos no Especializados, a cargo de Virginia Rumbo.
Desde la Justicia señalaron que, por el momento, ni el hijo ni la cuidadora habían sido imputados. “Podría ser un abandono de persona, pero todavía no está imputado ni el hijo ni la cuidadora. Estamos recolectando pruebas, aunque sí están detenidos”, indicaron fuentes vinculadas al caso.
Ahora, los investigadores aguardaban los resultados de los estudios forenses y del resto de las pericias para determinar qué responsabilidad, si correspondía, podía existir sobre las personas detenidas. Mientras no se concrete una imputación, ambas podían recuperar la libertad una vez que se resolviera su situación procesal.
