La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) había dispuesto la prohibición en todo el país de dos lotes de una reconocida crema antiinflamatoria luego de que fueran sustraídos durante un hecho delictivo ocurrido en una planta industrial.
A través de la Disposición 4753/26, el organismo había establecido la prohibición del uso, la comercialización y la distribución en todo el territorio nacional de dos medicamentos desinflamantes elaborados por Gramon Millet S.A.
Los productos alcanzados por la medida fueron los siguientes:
- Átomo Desinflamante Forte crema x 100 g – Lote 00023 – Vto. 05/28.
- Átomo Desinflamante Clásico crema x 110 g – Lote 00214 – Vto. 05/28.
La decisión había sido adoptada después de que la empresa titular informara el robo de esos lotes durante un episodio delictivo registrado en una planta industrial en la que se llevaban adelante tareas de acondicionamiento.
La firma había aclarado que las unidades sustraídas no habían sido comercializadas y que los remanentes correspondientes a ambos lotes habían sido enviados a destrucción. Sin embargo, las autoridades sanitarias resolvieron prohibirlos de todos modos como medida preventiva para preservar la salud de la población.
Desde la ANMAT habían explicado que el retiro y la prohibición se fundamentaban en que se desconocía la condición y el estado de los lotes mencionados.
ANMAT también prohibió tres lotes de un jarabe por un robo
En otra medida adoptada por el organismo, la ANMAT había informado mediante la Disposición N.º 4754/2026 la prohibición del uso, la comercialización y la distribución en todo el territorio nacional de tres lotes de un medicamento en jarabe.
Se trataba de:
- ZETROTRAX, jarabe por 240 ml – lotes EAIB6, EAIB7 y EAIB8.
De acuerdo con lo detallado en la disposición, la medida había surgido a partir de una denuncia presentada por Laboratorios Dalban, que había informado el robo de distintos medicamentos durante un hecho ilícito ocurrido en su planta ubicada en Haedo.
Qué informó el laboratorio sobre los frascos robados

Según había señalado la empresa, los frascos sustraídos todavía no habían sido acondicionados en su envase secundario, es decir, el estuche. No obstante, las unidades ya contaban con la etiqueta autorizada correspondiente, en la que figuraban los datos de identificación del producto, el número de lote y la fecha de vencimiento.
Luego de advertir el faltante, la firma había realizado la correspondiente conciliación de stock y había presentado una denuncia ante la Policía.
Ante esta situación, la ANMAT había considerado que no podía garantizarse la seguridad de las unidades que habían sido robadas.
El organismo había remarcado que, debido a que se desconocía la condición y el estado de conservación de los productos sustraídos, no era posible asegurar su seguridad, calidad e integridad.
Por ese motivo, la autoridad sanitaria había dispuesto la prohibición de los lotes involucrados con el objetivo de evitar eventuales riesgos para las personas que pudieran adquirir o utilizar esos medicamentos.
