La familia de Nicolás Merlano inició una campaña para encontrar al joven argentino, cuyo último contacto se produjo el 30 de junio desde una playa cercana a Roma, Italia. Ante la falta de noticias, Interpol activó una alerta internacional para colaborar con la búsqueda.
Según contó su hermana Daniela, el joven se había comunicado con la familia para informar que le habían robado la mochila mientras se encontraba en una playa cercana a la capital italiana, posiblemente en Ostia. En ese bolso llevaba dinero y, tras el robo, aseguró que se había quedado sin efectivo. En ese contexto, también contó que un ciudadano francés le había ofrecido trabajo.
El 30 de junio, Nicolás se comunicó con una amiga y le explicó que había solucionado el problema económico con su familia, ya que su padre le enviaría 100 dólares, que era el último dinero que tenía disponible. Ese contacto se convirtió en la última comunicación conocida del joven.
“Nos avisó que le habían robado la mochila donde tenía la plata en una playa cerca de Roma, creemos que era Ostia, y que no tenía dinero, y que un francés le había ofrecido trabajo”, relató Daniela.
La hermana también explicó que Nicolás tenía previsto regresar a la Argentina el 28 de agosto, fecha en la que vencía su estadía como turista. Sin embargo, el joven no volvió y tampoco volvió a comunicarse con sus familiares.
“Contactamos a Interpol, que finalmente activó la alerta, pero hace rato que no hay ninguna comunicación”, señaló Daniela. La familia atraviesa una situación de profunda preocupación y busca reunir recursos para avanzar con la investigación.
“Estamos desesperados, angustiados; nos dijeron que teníamos que hablar con un abogado internacionalista, pero yo soy docente y mis padres, jubilados. No podemos pagarlo”, explicó la joven.
Ante esa dificultad económica, la familia evalúa abrir una caja de ahorro en pesos y dólares para recibir aportes de personas que quieran colaborar y así poder afrontar los honorarios de un abogado especializado en cuestiones internacionales.
Daniela también reconstruyó el recorrido que realizó su hermano antes de desaparecer. Nicolás había viajado en mayo a España y luego continuó su recorrido por Francia, donde trabajó durante un período, y posteriormente pasó por Bélgica hasta llegar finalmente a Italia.
El joven permaneció en Europa hasta que se cumplió el límite de 90 días de estadía permitido para turistas sin ciudadanía, mientras que la familia continúa intentando obtener información sobre su paradero y espera que la alerta internacional permita encontrarlo.
