La localidad santafesina de Murphy, ubicada a unos 150 kilómetros al sudoeste de Rosario, atravesó horas de profunda conmoción durante el fin de semana tras un violento episodio que alteró la tranquilidad de la zona. Un hombre de 61 años irrumpió en el lugar de trabajo de su ex pareja, le disparó con una escopeta y, posteriormente, se quitó la vida.
El hecho se registró el sábado por la tarde en un comercio situado sobre calle Córdoba al 300, donde la mujer desempeñaba sus tareas. De acuerdo a fuentes policiales, el agresor llegó al lugar y, sin mediar demasiadas palabras, extrajo un arma de fuego y efectuó un disparo que impactó en la mano de la víctima, provocándole heridas de consideración.
Según las primeras reconstrucciones realizadas por los investigadores, el atacante habría creído que la lesión había sido mortal. En ese contexto, utilizó la misma escopeta para suicidarse dentro del local.
La mujer fue asistida de inmediato por personal de emergencias y trasladada a un centro de salud, donde recibió atención médica. Si bien se encuentra fuera de peligro, continúa internada bajo observación debido a la gravedad de la herida sufrida.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Florencia Schiappa Pietra, quien ordenó una serie de pericias en la escena. La causa fue caratulada como tentativa de femicidio seguido de suicidio, y las diligencias buscan reconstruir con precisión tanto los instantes previos como posteriores al ataque, además de esclarecer el contexto en el que se produjo.
En paralelo, la fiscal dispuso la intervención de equipos especializados para asistir a la víctima y a su entorno cercano. Se aguarda que los estudios balísticos y los informes psicológicos aporten datos clave para comprender las motivaciones del agresor y la dinámica del hecho.
Con el avance de la investigación, se logró establecer que ambos habían mantenido una relación sentimental que ya había finalizado. No obstante, hasta el momento no se confirmó si existían antecedentes de violencia de género o denuncias previas en dependencias locales.
Desde el municipio manifestaron su repudio ante lo sucedido y pusieron a disposición recursos de contención para la familia afectada.
Este episodio se da en un contexto de hechos recientes de violencia en la provincia de Santa Fe. Días atrás, la ciudad de Rosario también fue escenario de un caso que terminó con la muerte de dos jóvenes.
En ese hecho, Valentín Alcida, de 22 años, se comunicó con el servicio de emergencias para reportar el supuesto suicidio de su pareja, Sophia Civarelli, en el departamento que compartían en el macrocentro rosarino. Tras el aviso, el joven se dirigió a otro edificio y, frente a una amiga, se arrojó desde un octavo piso. Fue trasladado por el Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies) al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde falleció poco después.
En un primer momento, la investigación apuntó a la hipótesis de suicidio por parte de la joven, basada en el relato de Alcida y en la existencia de una presunta carta de despedida. Sin embargo, con el correr de las pericias y ante inconsistencias detectadas en la escena, los investigadores modificaron esa línea y actualmente sostienen la sospecha de que Sophia Civarelli fue víctima de un femicidio, presuntamente cometido por Alcida antes de quitarse la vida.

