Los propietarios de los perros que atacaron y mataron a Diego Román, un niño de 12 años, en julio de 2019 en la provincia de Santa Fe, fueron condenados por el delito de homicidio culposo. La Justicia consideró probado que ambos conocían que los animales ya habían protagonizado ataques previos y que incumplieron de manera deliberada sus deberes de cuidado.
Los condenados son Iván Mercado Reyes y su pareja, Norma Elena Vega. El hombre recibió una pena de cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo, mientras que la mujer fue sentenciada a tres años de prisión condicional.
La resolución fue dictada por el juez Pablo Busaniche durante un juicio oral y público realizado en los tribunales de la ciudad de Santa Fe. La investigación estuvo a cargo de los fiscales Andrés Marchi y Ana Laura Gioria, quienes representaron al Ministerio Público de la Acusación durante el debate.
Según detallaron los fiscales, “el niño fue abordado por la jauría que le quitó la vida entre el miércoles 3 y el jueves 4 de julio de 2019 en un predio rural ubicado en Recreo”. En ese sentido, remarcaron que Reyes y Vega sabían que los perros ya habían atacado a otras personas y, pese a ello, no tomaron las medidas necesarias para evitar nuevos episodios.
Los representantes del Ministerio Público también señalaron que Diego fue atacado por perros de distintas razas, entre ellos un rottweiler, considerado una raza potencialmente peligrosa por una ordenanza que establece obligaciones especiales para quienes poseen este tipo de animales.
Asimismo, indicaron que los ahora condenados no implementaron sistemas de cerramiento adecuados para mantener a la jauría bajo control ni utilizaron bozales, cadenas, correas u otros elementos destinados a proteger a terceros de posibles agresiones.
Tras conocerse la sentencia, los fiscales destacaron que durante el juicio, a partir de los testimonios presentados, se logró acreditar que ambos acusados tenían pleno conocimiento de que sus perros representaban un riesgo para las personas. Además, afirmaron que sabían que al momento del hecho había un niño desaparecido en las inmediaciones del predio donde los animales permanecían sueltos.
Por otra parte, Marchi y Gioria recordaron que existen antecedentes judiciales de casos similares en los que los propietarios de los animales fueron condenados por dolo eventual. Esa fue la figura penal que habían solicitado en su alegato final, aunque finalmente el magistrado resolvió encuadrar el caso como homicidio culposo.
Ante este escenario, los fiscales aguardarán la publicación de los fundamentos completos del fallo para definir si presentan una apelación contra la decisión judicial.
