Un hombre señalado por el doble asesinato de Andrés “Pillín” Bracamonte y Raúl Daniel Attardo, ocurrido en noviembre de 2024, fue formalmente imputado y continuará detenido con prisión preventiva por decisión judicial. El acusado había sido capturado a mediados de junio de este año luego de una extensa investigación.
La audiencia imputativa se realizó este martes en el Centro de Justicia Penal de Rosario, donde se acusó a Fernando Sebastián Vázquez, de 45 años, por distintos delitos: homicidio calificado cometido con participación de varias personas, agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de coautor y consumado; tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil; y robo de un vehículo que habría sido abandonado en la vía pública, todos en carácter de autor.
El juez de Primera Instancia, Fernando Postma, dio por válida la imputación presentada y resolvió dictar prisión preventiva efectiva hasta el 13 de marzo de 2027.
Según la acusación de los fiscales Agustina Eiris, Patricio Saldutti e Ignacio Hueso, de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, Vázquez habría actuado junto a otras personas ya identificadas —A.Z. y A.V., ambos imputados previamente— y dos individuos aún no identificados. Todos ellos habrían participado del ataque ocurrido el 9 de noviembre de 2024 en la zona de Boulevard Avellaneda y Reconquista, en Rosario, alrededor de las 21:44, cuando las víctimas regresaban tras un partido de fútbol.
La investigación sostiene que los agresores se movilizaron en distintos vehículos y que ejecutaron el ataque armado utilizando un arma de fuego. Además, en la misma audiencia se le atribuyó al acusado la tenencia ilegal de un arma y la sustracción de una motocicleta que habría sido utilizada durante el operativo.
El hecho se produjo luego del encuentro entre Rosario Central y San Lorenzo en el estadio Gigante de Arroyito. Bracamonte, referente de la barra durante casi tres décadas, y Attardo se retiraban en su camioneta cuando fueron seguidos sin advertirlo por otro vehículo. Al llegar a una zona con menor iluminación, dos ocupantes descendieron y abrieron fuego contra ellos, disparando al menos 11 veces.
El ataque terminó con ambos fallecidos en el lugar, en medio de una escena de extrema violencia. El episodio generó fuerte impacto en Rosario y reavivó tensiones vinculadas al entorno de la barra brava del club.
En ese contexto, también se recordó una frase atribuida a Bracamonte en referencia a las amenazas previas que había recibido —según se mencionó, habría sobrevivido a al menos 29 intentos de asesinato—, en la que advertía sobre posibles consecuencias en la ciudad en caso de ser víctima de un crimen.
