Los dos detenidos por el crimen del policía Eduardo Damián López, ocurrido durante los disturbios en la final de la Liga Cañadense de Fútbol en la provincia de Santa Fe, serán imputados este viernes por la Justicia. La fiscalía resolvió caratular la causa como homicidio calificado, una acusación que contempla la pena de prisión perpetua.
El episodio tuvo lugar en la tarde del domingo 28 de junio, cuando López, integrante del Comando Radioeléctrico de Roldán, intervino para intentar separar a las parcialidades de los clubes Carcarañá y Sportivo Las Parejas en medio de los graves incidentes registrados durante la definición del torneo.
Mientras la investigación continúa avanzando, en los Tribunales de Cañada de Gómez se desarrolla la audiencia en la que el fiscal Juan Pablo Baños formalizará la imputación contra los dos acusados por el asesinato del efectivo.

De acuerdo con la acusación presentada por la fiscalía, el delito imputado será homicidio calificado, figura penal que prevé la prisión perpetua. Los primeros elementos reunidos durante la investigación indican que existió una agresión directa contra los efectivos policiales cuando intentaban controlar los disturbios.
Según relataron distintos testigos, Eduardo Damián López recibió un fuerte golpe en la cabeza con un hierro durante los enfrentamientos. Como consecuencia de las heridas sufridas, fue trasladado e internado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), donde permaneció durante varias horas con diagnóstico de muerte cerebral hasta que finalmente se confirmó su fallecimiento.
En paralelo, la investigación sigue abierta. No se descartan nuevas detenciones ni futuras imputaciones a medida que avancen las pericias, el análisis de las grabaciones obtenidas y la toma de declaraciones testimoniales, diligencias que fueron solicitadas por el fiscal a cargo de la causa.
