Un violento episodio conmocionó a la comunidad educativa de Río Gallegos luego de que un trabajador de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) atacara con un arma blanca a un estudiante dentro del campus universitario.
El hecho ocurrió el martes 19 de mayo alrededor de las 18:40 en la Unidad Académica Río Gallegos. En ese momento, personal policial fue alertado por un alumno que había sido herido por un empleado no docente que habría ingresado a la institución portando un cuchillo.
El joven fue trasladado de urgencia al Hospital Regional Río Gallegos, donde los médicos constataron lesiones de gravedad: heridas cortantes en brazos, espalda y cabeza, además de una perforación en uno de sus pulmones.
Tras el ataque, la universidad emitió un comunicado oficial en el que informó que el estudiante recibió atención inmediata y que se mantiene el contacto permanente con el centro de salud y su familia para acompañar su evolución. También se indicó que las autoridades están a disposición de la Justicia para el esclarecimiento del hecho.
En el mismo texto institucional, la casa de estudios detalló que intervino personal de la Policía de Santa Cruz junto con el cuerpo de criminalística, quienes trabajaron en el lugar para resguardar la escena y realizar las pericias correspondientes.
El agresor fue detenido a pocas cuadras del campus luego de haber escapado tras el ataque. La institución educativa confirmó además que se puso a disposición del Juzgado de Instrucción N°1 de Río Gallegos, aportando toda la información requerida para la investigación.
En paralelo, desde la universidad señalaron que se iniciarán actuaciones administrativas de oficio mientras avanza la causa judicial. También reafirmaron su compromiso de garantizar un espacio educativo seguro y libre de violencia.
Como medida preventiva, el miércoles 20 de mayo el campus permaneció cerrado durante toda la jornada para no interferir con las tareas judiciales y de investigación.
En medio de la conmoción, la madre del estudiante herido brindó su testimonio y aseguró que su hijo y su pareja habían advertido previamente a las autoridades sobre situaciones de hostigamiento por parte del agresor. Según su relato, existían denuncias internas por acoso desde comienzos de año, pero no habrían recibido respuesta ni medidas de protección efectivas.
La investigación continúa en curso mientras el estudiante permanece bajo atención médica en estado reservado.
