Un adolescente de 16 años fue asesinado en la provincia de Córdoba y, por el hecho, quedaron detenidos su padrastro y el hijo de este. La víctima fue identificada como Lautaro Córdoba, cuyo cuerpo fue encontrado por efectivos policiales cuando acudieron a una vivienda tras una denuncia por violencia de género realizada por su madre.
El crimen ocurrió en el paraje Higuera Vieja, ubicado al norte de la provincia de Córdoba. Todo comenzó cuando Antonella Vanesa Torres, de 39 años, se presentó en la comisaría de la zona y denunció a su pareja, Hermenegildo Acosta, por un episodio de violencia de género.
Durante la denuncia, la mujer manifestó que sus hijos se encontraban en la vivienda y que corrían peligro. Ante esa situación, personal policial se trasladó hasta el domicilio para verificar lo ocurrido.
Al llegar al lugar, los efectivos encontraron a Lautaro Córdoba sin vida y con múltiples lesiones. Los investigadores aguardaban el resultado preliminar de la autopsia para establecer con precisión la mecánica y las causas de la muerte.
Sin embargo, durante las primeras actuaciones realizadas en la escena, los policías divisaron disparos de arma de fuego, por lo que esa evidencia quedó incorporada a la investigación para determinar qué ocurrió con el adolescente.
En la vivienda también se encontraba Hermenegildo Acosta, de 35 años, quien fue detenido por los efectivos. El hombre no opuso resistencia al procedimiento policial.
Al momento de su detención, Acosta realizó una declaración ante los investigadores y sostuvo que la mujer y el adolescente “estaban poseídos por el demonio” y que ambos pretendían matarlo. Esa manifestación quedó incorporada a las actuaciones mientras avanzaba la investigación judicial para determinar las circunstancias en las que se produjo el crimen.
Además del padrastro de la víctima, los investigadores también detuvieron a su hijo, de 17 años, quien quedó señalado como presunto partícipe del ataque que terminó con la vida de Lautaro.
En cuanto a la situación procesal, Hermenegildo Acosta fue imputado por homicidio calificado por alevosía y agravado por la participación de un menor de edad. Por su parte, el adolescente de 17 años quedó acusado por el delito de homicidio calificado por alevosía.
La investigación continuaba con el objetivo de reconstruir lo ocurrido dentro de la vivienda y establecer el grado de responsabilidad que tuvo cada uno de los dos detenidos en la muerte del adolescente de 16 años.
