Una organización internacional dedicada al contrabando fue desbaratada luego de una serie de allanamientos realizados en distintos puntos del Conurbano bonaerense y en la provincia de Misiones. Como resultado de los procedimientos, las autoridades secuestraron mercadería cuyo valor total alcanzó los $1.500 millones.
La investigación se había iniciado después de que fueran detectadas, a través de redes sociales, publicaciones en las que se ofrecían productos de reconocidas marcas que presentaban indicios de falsificación y artículos cuya procedencia resultaba dudosa.
Los procedimientos estuvieron a cargo de efectivos de la Policía de la Ciudad, con participación de la Unidad Técnica Operativa Judicial (UTOJ) y del grupo especial de investigaciones. El operativo se desarrolló bajo la supervisión del Ministerio de Seguridad y de la Dirección General de Aduanas.
Los allanamientos habían sido autorizados por el Juzgado Nacional en lo Penal y Económico N° 2, a cargo de Pablo Yadarola, con la Secretaría 4 de Gonzalo Acuña. El objetivo de la pesquisa consistía en establecer cómo funcionaba una organización que se dedicaba a recibir, almacenar y posteriormente redistribuir mercadería hacia la Capital Federal y diferentes sectores del Conurbano bonaerense.
La actividad investigada podía constituir una infracción a la Ley 22.415 del Código Aduanero y a la Ley 22.362 de Falsificación de Marcas.
La investigación comenzó en 2025

Las tareas de inteligencia habían comenzado en octubre de 2025, cuando los investigadores detectaron en redes sociales distintas publicaciones que ofrecían productos con marcas falsificadas y mercadería de origen dudoso, según habían informado fuentes vinculadas a la investigación.
A partir de esas primeras pistas, los investigadores lograron identificar dos galpones utilizados como centros de almacenamiento. Los inmuebles estaban ubicados en San Martín y Lomas del Mirador, en la provincia de Buenos Aires.
De acuerdo con la pesquisa, hasta esos establecimientos llegaban camiones procedentes de Misiones, cargados con la mercadería que ingresaba de manera ilegal al país. Una vez almacenados los productos, eran distribuidos posteriormente a comercios, ferias y compradores a través de las redes sociales.
Durante los operativos realizados en esos puntos, los agentes secuestraron una importante cantidad de elementos de distintos rubros. Entre ellos se encontraban 918 neumáticos, indumentaria, calzado, vasos y recipientes térmicos, productos de tabaco, garrafas, equipos de aire acondicionado, bicicletas, llantas, perfumes, lentes, cámaras de seguridad, auriculares, artículos de bazar, teléfonos celulares y documentación considerada de importancia para la investigación.

Además de la mercadería, en los lugares allanados fueron encontrados vehículos que, según la investigación, eran utilizados para la logística de la organización. Se trataba de un camión tractor, dos semirremolques y dos camionetas.
Luego de los procedimientos, personal de la Dirección General de Aduanas quedó a cargo de clasificar los productos incautados. La mercadería fue trasladada posteriormente a depósitos fiscales para continuar con las actuaciones correspondientes.
Solo en los operativos realizados en las dos localidades bonaerenses, el valor de los elementos secuestrados había alcanzado los $1.017.500.000.
La ruta del contrabando llegaba hasta Misiones
La investigación también llevó a los agentes hasta Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones, donde los investigadores pudieron establecer otro tramo del circuito utilizado por la organización.
Según la hipótesis de la causa, la mercadería proveniente de Paraguay ingresaba a la Argentina por pasos fronterizos no habilitados. Desde allí, los productos eran cargados en camiones que posteriormente emprendían viaje hacia la provincia de Buenos Aires.

Para avanzar con los procedimientos en Misiones, los efectivos establecieron su base de operaciones a unos 150 kilómetros de los objetivos investigados. Además, utilizaron camionetas trasladadas desde la Ciudad de Buenos Aires con el propósito de evitar sospechas y pasar inadvertidos en la zona.
En los operativos también participaron inspectores de la casa central de la Aduana, que colaboraron con las tareas de control y clasificación de los productos encontrados.
Finalmente, los investigadores llegaron hasta dos centros de distribución ubicados en Misiones. Allí secuestraron mercadería correspondiente a diferentes rubros y de procedencia ilegal, cuyo valor fue estimado en más de $400 millones.
Con los elementos encontrados en los distintos allanamientos realizados en Buenos Aires y Misiones, el valor total de la mercadería incautada en el marco de la investigación alcanzó los $1.500 millones.
