El avance de la investigación por el caso de la falsa médica en Chaco sumó un nuevo capítulo. Los exdirectores del Hospital Dr. Emilio F. Rodríguez de Quitilipi, Carina Gabriela Villalba y Daniel Alfredo Acuña, fueron citados a declaración indagatoria por la Justicia, acusados de haber contratado a Lidia Mabel Ojeda sin corroborar que contara con la documentación necesaria para ejercer la medicina. La mujer permanece detenida tras haber atendido pacientes sin poseer un título habilitante.
El fiscal Marcelo Soto informó que ambos exfuncionarios deberán presentarse como imputados el próximo viernes 3 de julio para brindar explicaciones sobre la incorporación de Ojeda al hospital. La mujer fue detenida a fines de abril en la localidad bonaerense de Tres de Febrero, luego de haber permanecido varios días prófuga.

La imputación contra Villalba y Acuña corresponde al delito de omisión de control. La investigación determinó que Ojeda desempeñó tareas durante varios meses en el centro de salud sin que las autoridades verificaran si poseía el título profesional requerido para ejercer la medicina y atender pacientes.
Al referirse a la causa, el fiscal Soto sostuvo que ambos exdirectivos tendrían responsabilidad por no haber adoptado las medidas de control necesarias antes de la contratación.
“Entiendo que son responsables por no haber tomado los recaudos correspondientes. En principio, no verificaron que estaban contratando los servicios de alguien que tuviera al menos el título para ejercer la medicina”, expresó el funcionario judicial.
Otro de los datos incorporados al expediente indica que uno de los ahora imputados ya había prestado declaración durante la investigación, aunque en calidad de testigo. Debido al cambio de su situación procesal, esa testimonial quedó anulada.
Por su parte, Lidia Mabel Ojeda continúa detenida con prisión preventiva en la División Atención a la Mujer de Presidencia Roque Sáenz Peña. Está acusada por los delitos de homicidio, usurpación de título, ejercicio ilegal de la medicina y aborto.
Hasta el momento, la investigación permitió establecer que la falsa médica atendió a alrededor de 1.200 pacientes y llegó incluso a firmar actas de defunción en los hospitales de Quitilipi y de Presidencia de la Plaza.
