El Tribunal Oral en lo Criminal N°6 de Morón dará a conocer este martes el veredicto en el juicio por el crimen del empresario Gabriel Izzo, asesinado durante un violento robo ocurrido en junio de 2023 en la localidad bonaerense de San Antonio de Padua. A comienzos de este mes, la fiscalía solicitó la prisión perpetua para tres de los acusados, mientras que desistió de la acusación contra el primer detenido de la investigación.
En el debate oral fueron juzgados Víctor Ricardo Martín Fernández Galarza, Jonathan Ricardo González, Brígido Achucarro González y Walter Rodríguez Sierra, señalados por el robo que terminó con el homicidio de Izzo dentro de su vivienda. Durante el ataque también resultó gravemente herida su esposa, Silvina Petinari.
En los alegatos finales, los fiscales Patricio Pagani y Claudio Oviedo pidieron la pena máxima para Fernández Galarza y los dos González por los delitos de robo agravado por el uso de arma de fuego, portación ilegal de arma de guerra y homicidio criminis causae en dos hechos —uno de ellos en grado de tentativa—, agravados por la utilización de arma de fuego, todos en concurso real.

En cuanto a Walter Rodríguez Sierra, quien fue el primer detenido por el caso, los representantes del Ministerio Público retiraron la acusación en su contra. Tras esa decisión, su defensor, el abogado Javier Ignacio Baños, solicitó que el Tribunal adelantara el fallo respecto de su situación y dictara su absolución, resolución que finalmente fue concedida.
La investigación también involucró a otros dos imputados. Uno de ellos, Gustavo Mac Dougall, falleció en abril de 2025 como consecuencia de un cuadro de neumonía. Por su parte, Diego Eduardo Correa será sometido a un juicio separado debido a que su abogado defensor atraviesa un problema de salud que le impidió asistir a las audiencias de este proceso.
El crimen ocurrió durante la madrugada del 9 de junio de 2023, cuando un grupo de delincuentes irrumpió en la vivienda del empresario. Izzo intentó defenderse utilizando su arma de fuego, pero recibió un disparo que le provocó la muerte. En tanto, su esposa fue baleada cerca de un ojo y en el abdomen, heridas que obligaron a una prolongada internación hasta recibir el alta médica semanas después.
Luego del enfrentamiento armado con el empresario, los asaltantes escaparon a bordo de un Volkswagen Gol gris, el mismo vehículo en el que habían llegado hasta la casa de la familia.
Gabriel Izzo era un reconocido empresario de San Antonio de Padua y de otras localidades de la provincia de Buenos Aires. Era propietario de una carpintería especializada en la venta de maderas de pino.
Su familia también tenía una fuerte presencia en el ámbito empresarial, ya que Izzo era yerno del fallecido Pedro Petinari, reconocido por su actividad en la fabricación de acoplados.
