La causa por la brutal agresión contra Isaías Mendoza, el adolescente de 15 años que fue atacado por un compañero de 16 en la Escuela Secundaria N.º 27 del partido bonaerense de Avellaneda, fue elevada a juicio oral.
La madre del joven, Evelyn Mendoza, confirmó que la Justicia resolvió que el acusado enfrente un debate oral y público por el presunto delito de homicidio en grado de tentativa, en relación con el violento episodio ocurrido el 24 de septiembre de 2025.
Actualmente, el imputado permanece detenido bajo la modalidad de prisión domiciliaria, con custodia policial en el domicilio. Además, la Justicia rechazó la posibilidad de que recibiera una condena de dos años mediante un acuerdo, por lo que finalmente deberá afrontar el juicio.

Mientras avanza el proceso judicial, Isaías continúa internado en la Clínica San Francisco de Avellaneda. A casi un año del ataque, el adolescente permanece con un botón gástrico y una traqueotomía, y los médicos le diagnosticaron una parálisis cerebral permanente producto de las graves lesiones sufridas.
Al referirse al estado de salud de su hijo, Evelyn Mendoza explicó que, aunque Isaías no puede hablar ni caminar, se mantiene atento a lo que sucede a su alrededor. Contó que utiliza el celular con la mirada, parpadea para comunicarse y se asusta con facilidad. También señaló que la familia intenta brindarle la mejor calidad de vida posible y que esperan la autorización del neurólogo para iniciar los trámites que permitan continuar su recuperación en el hogar.
La madre recordó además que ya se cumplieron diez meses desde el ataque y definió lo ocurrido como una tragedia para toda la familia.
En las últimas semanas, Isaías fue sometido a una intervención quirúrgica en ambas caderas para mejorar su movilidad. Según explicó Evelyn, la operación buscó permitir que pudiera estirar las caderas, ya que la afección neurológica que padece provoca un endurecimiento constante de la musculatura.
De acuerdo con la investigación, el adolescente sufrió un infarto como consecuencia de la golpiza y quedó tendido en el suelo. La familia sostiene que ningún integrante de la institución educativa lo trasladó de inmediato a un centro de salud, una demora que habría derivado en una hipoxia cerebral aguda. La falta de oxígeno provocó un grave daño cerebral que dejó a Isaías con severas secuelas neurológicas que lo acompañarán de por vida.
